_Una vez Truffaut, pensando en voz alta, dijo "¿el cine es más importante que la vida?". Truffaut era un cinéfilo incurable que debía al cine su propia salvación personal y la razón de su existencia, pero aún así la vida es más importante que el cine, hay que tenerlo muy presente.
_Digo esto porque hay veces en las que esto se olvida, y se ven películas en las que a costa de la vida se hace cine, en las que se considera al cine más importante que la vida. Y no es así.
_Para mí hay unos límites en los que incluso la maestría cinematográfica es despreciable, incluso repugnante, cuando está al servicio de intereses racistas ("El nacimiento de una nación") o fascistas ("Triunfo de la voluntad"). Sus valores cinematográficos atentan y mucho contra la vitalidad, erigiéndose en ejemplos tristemente célebres y representativos de auténtico "arte degenerado", y entiéndase que le cambio el sentido a la condena hitleriana sobre el arte vanguardista.
_Al cine hay que pedirle audacia pero también modestia respecto a la vida. El cine no es la vida sino una de sus manifestaciones. El cine puede expresar o influir en la vida, pero no es toda la vida ni tiene derecho alguno en creerse el sentido de la vida o superior a ella. Hay películas y cineastas que parecen creerse con derecho a rebajar la vida con tal de edificar un lamentable monumento a su propia pequeñez, o a la magnitud de sus egos vanidosos. En realidad quizá se pueda llamar cine o arte a estas cosas con muchas muchas reservas, pero Poesía de la Vida nunca.
_La Poesía de la Vida es la expresión de la belleza y dureza de la vida, y la lucha contra las injusticias y estupideces humanas, una fusión y entrega amorosa o un combate a muerte contra la confusión y la maldad, pero no un patético y ridículo museo a la insignificancia narcisista o cínica.
_La vida y el cine, en este orden.
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Mostrando entradas con la etiqueta reflexiones sobre cine. Mostrar todas las entradas
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14/12/08
8/12/08
notas sobre el musical
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_El musical, como cualquier género, tiene sus obras maestras, sus obras mediocres y una infinidad de títulos prescindibles y sin interés, pero siempre hay que juzgar un género, y a la humanidad misma, por sus mejores obras, no por las obras corrientes. Y el género musical, cuando lo hace bien, es de lo más maravilloso que el cine puede ofrecer.
_Hacer un buen musical es muy difícil, sin duda es de los géneros más complicados del cine. Además, es importante considerar el musical desde su vertiente más lírica y poética. Es un género muy irreal, pero el cine no tiene porqué ser siempre realista, naturalista, verosímil, y en cualquier caso en una pelicula musical bien hecha los números musicales se engarzan sin sobresaltos en la trama, parecen fluir naturalmente, parece de lo más natural que los personajes empiecen a bailar y cantar. El musical prescinde de la verosimilitud por completo, ¡eso es lo maravilloso!. Aunque quizá si hay talento todo parece verosímil y si no hay talento no lo parece.
_Siempre es una cuestión de medida, de talento. El musical, cuando es bueno, expresa la poesía lírica de la vida a través de canciones, de coreografías… Es un género con convenciones artificiosas e idealistas, pero todos los géneros tienen sus convenciones más o menos artificiosas, o sus licencias. El musical, cuando está logrado, más que intentar parecer verosímil llega más lejos aún y nos hace sentir que la vida incluso debiera ser como un buen musical, y eso son palabras mayores, eso es gran cine con una carga poética enorme, lleno de vitalidad.
_Si la película está lograda no se nota falta alguna de integración de los números musicales en el argumento, aunque en realidad los números musicales no están en absoluto integrados, pero parecen estarlo, no es verosímil ni lógico y sin embargo parece real y sobre todo muy vivo. No son las convenciones inverosímiles del género las que en el fondo estropean un musical, es simplemente falta de talento, de equilibrio en la extensión de los números musicales, o que los propios números musicales son demasiado largos o las melodías no son tan buenas como debieran.
_Quizá un buen musical es como la ropa a la que no se le notan las costuras, y un mal musical es como esa ropa a la que la estructura se le nota tanto que se chilla… todo se hace con piezas, en lo que está bien hecho todo parece integrado y en lo que no, se notan las partes, pero todo tiene partes, es la habilidad del modisto lo que hace invisible las partes y crea un todo…
_Lo importante es si la película tiene esa magia que te atrapa, o no la tiene, en realidad es talento y también fluidez narrativa. Más que verosimilitud creo que una buena película tiene como algo magnético que te coge y no te suelta hasta que termina, que te embarca en un viaje. Y hay maravillosos musicales que logran cogernos y hacernos volar.
_Un musical puede ser absurdo e inverosímil y ser un buen musical, no creo que por poner un ejemplo atípico el musical de Lars Von Trier sea verosímil o lógico, pero trascendiendo incluso las convenciones del género, es un trabajo muy original e interesante.
_Yo amo el musical como aliento humano, lírico, poético, y creo que su mayor virtud humana y artística es prescindir del realismo y mostrar la vitalidad humana a través de canciones y bailes, pero esto sólo sucede cuando hay un talento sublime que sepa hacer una película mágica. Es un cine idealista, imaginativo, fantástico. Y es maravilloso que sea un género creado por el cine, aún más cinematográfico que los demás, que son adaptaciones de géneros literarios. En realidad, un buen musical es cine elevado a la máxima potencia.
_Es verdad que rara vez se llegan a desarrollar todas las virtudes del musical, pero el musical tiene algunas películas magníficas que han logrado darle todo su sentido, desplegar sus maravillosas alas. Y, en cierto modo, el cine no cobraría todo su sentido sin el musical.
_Aunque ahora se realizan pocos musicales, género difícil y arriesgado, destacan el revolucionario musical de Lars Von Trier, en España el gran éxito de taquilla “El otro lado de la cama”, que tuvo su secuela y todo. Y en Francia “On connait la chanson” de Resnais, que es original, aunque, claro, para mí no hay nada como “Cantando bajo la lluvia” con Gene Kelly, y “Sombrero de copa” con Fred Astaire y Ginger Rogers.
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_El musical, como cualquier género, tiene sus obras maestras, sus obras mediocres y una infinidad de títulos prescindibles y sin interés, pero siempre hay que juzgar un género, y a la humanidad misma, por sus mejores obras, no por las obras corrientes. Y el género musical, cuando lo hace bien, es de lo más maravilloso que el cine puede ofrecer.
_Hacer un buen musical es muy difícil, sin duda es de los géneros más complicados del cine. Además, es importante considerar el musical desde su vertiente más lírica y poética. Es un género muy irreal, pero el cine no tiene porqué ser siempre realista, naturalista, verosímil, y en cualquier caso en una pelicula musical bien hecha los números musicales se engarzan sin sobresaltos en la trama, parecen fluir naturalmente, parece de lo más natural que los personajes empiecen a bailar y cantar. El musical prescinde de la verosimilitud por completo, ¡eso es lo maravilloso!. Aunque quizá si hay talento todo parece verosímil y si no hay talento no lo parece.
_Siempre es una cuestión de medida, de talento. El musical, cuando es bueno, expresa la poesía lírica de la vida a través de canciones, de coreografías… Es un género con convenciones artificiosas e idealistas, pero todos los géneros tienen sus convenciones más o menos artificiosas, o sus licencias. El musical, cuando está logrado, más que intentar parecer verosímil llega más lejos aún y nos hace sentir que la vida incluso debiera ser como un buen musical, y eso son palabras mayores, eso es gran cine con una carga poética enorme, lleno de vitalidad.
_Si la película está lograda no se nota falta alguna de integración de los números musicales en el argumento, aunque en realidad los números musicales no están en absoluto integrados, pero parecen estarlo, no es verosímil ni lógico y sin embargo parece real y sobre todo muy vivo. No son las convenciones inverosímiles del género las que en el fondo estropean un musical, es simplemente falta de talento, de equilibrio en la extensión de los números musicales, o que los propios números musicales son demasiado largos o las melodías no son tan buenas como debieran.
_Quizá un buen musical es como la ropa a la que no se le notan las costuras, y un mal musical es como esa ropa a la que la estructura se le nota tanto que se chilla… todo se hace con piezas, en lo que está bien hecho todo parece integrado y en lo que no, se notan las partes, pero todo tiene partes, es la habilidad del modisto lo que hace invisible las partes y crea un todo…
_Lo importante es si la película tiene esa magia que te atrapa, o no la tiene, en realidad es talento y también fluidez narrativa. Más que verosimilitud creo que una buena película tiene como algo magnético que te coge y no te suelta hasta que termina, que te embarca en un viaje. Y hay maravillosos musicales que logran cogernos y hacernos volar.
_Un musical puede ser absurdo e inverosímil y ser un buen musical, no creo que por poner un ejemplo atípico el musical de Lars Von Trier sea verosímil o lógico, pero trascendiendo incluso las convenciones del género, es un trabajo muy original e interesante.
_Yo amo el musical como aliento humano, lírico, poético, y creo que su mayor virtud humana y artística es prescindir del realismo y mostrar la vitalidad humana a través de canciones y bailes, pero esto sólo sucede cuando hay un talento sublime que sepa hacer una película mágica. Es un cine idealista, imaginativo, fantástico. Y es maravilloso que sea un género creado por el cine, aún más cinematográfico que los demás, que son adaptaciones de géneros literarios. En realidad, un buen musical es cine elevado a la máxima potencia.
_Es verdad que rara vez se llegan a desarrollar todas las virtudes del musical, pero el musical tiene algunas películas magníficas que han logrado darle todo su sentido, desplegar sus maravillosas alas. Y, en cierto modo, el cine no cobraría todo su sentido sin el musical.
_Aunque ahora se realizan pocos musicales, género difícil y arriesgado, destacan el revolucionario musical de Lars Von Trier, en España el gran éxito de taquilla “El otro lado de la cama”, que tuvo su secuela y todo. Y en Francia “On connait la chanson” de Resnais, que es original, aunque, claro, para mí no hay nada como “Cantando bajo la lluvia” con Gene Kelly, y “Sombrero de copa” con Fred Astaire y Ginger Rogers.
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6/12/08
la calidad de imagen
_La calidad de imagen con la que vemos una película es importante, aunque es más importante la película. Una película con una calidad de 35mm o HD pero que no tenga interés alguno es una pérdida de tiempo. Una película con calidad de video, incluso con las características rayas de vez en cuando, y esa nitidez no muy lograda, puede ser una experiencia maravillosa si la película lo es. Una película con la calidad de una copia en dvd en teoría debe ofrecer una imagen de calidad, depende de todas maneras del cuidado con el que se haga la edición, que en ocasiones no se remasteriza y no es lo bastante digna. Una película vista en el cine, proyectada en 35mm en teoría ofrece la calidad de imagen original, sin embargo, a medida que las películas son proyectadas también aparecen imperfecciones y el sonido se deteriora, así que puede ocurrir como con los vídeos. El nostálgico Grindhouse sirve de ejemplo de alteración de la imagen a raíz de la continuada proyección de una misma copia de celuloide.
Y por último internet. En internet se pueden ver contenidos de bastante calidad, pero también contenidos con calidad bastante deficiente, y el pixelado desde luego afecta mucho a la percepción visual de la película. El trabajo de los directores de fotografía se ve mermado muchas veces al perderse matices del color, cosa que también ocurre en las copias en dvd si la edición, definiendo adecuadamente los colores, no se hace bien.
_La calidad de la imagen que debemos exigir cuando se nos cobra una entrada, o se nos alquila una película, en videoclub o por internet, debe ser la máxima, y en la edición en dvd sería justo que las películas antiguas se editaran siempre remasterizadas, pero no hemos llegado todavía a tanto respeto por el arte cinematográfico. De todas formas hay más factores que infuyen en la percepción de una película, como sobre todo, la posibilidad de escucharla sin el sonido de las palomitas, los cotilleos vecinos, sonidos de móvil... por lo que la verdad es que en mi caso el cine lo frecuento poco, aunque veo más cine del razonable quizá, aunque a veces a costa de dormir poco... Y es que sea con la calidad de imagen que sea, cuando una película nos coge de verdad, no nos suelta y no queremos que acabe.
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Y por último internet. En internet se pueden ver contenidos de bastante calidad, pero también contenidos con calidad bastante deficiente, y el pixelado desde luego afecta mucho a la percepción visual de la película. El trabajo de los directores de fotografía se ve mermado muchas veces al perderse matices del color, cosa que también ocurre en las copias en dvd si la edición, definiendo adecuadamente los colores, no se hace bien.
_La calidad de la imagen que debemos exigir cuando se nos cobra una entrada, o se nos alquila una película, en videoclub o por internet, debe ser la máxima, y en la edición en dvd sería justo que las películas antiguas se editaran siempre remasterizadas, pero no hemos llegado todavía a tanto respeto por el arte cinematográfico. De todas formas hay más factores que infuyen en la percepción de una película, como sobre todo, la posibilidad de escucharla sin el sonido de las palomitas, los cotilleos vecinos, sonidos de móvil... por lo que la verdad es que en mi caso el cine lo frecuento poco, aunque veo más cine del razonable quizá, aunque a veces a costa de dormir poco... Y es que sea con la calidad de imagen que sea, cuando una película nos coge de verdad, no nos suelta y no queremos que acabe.
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3/12/08
internet, oportunidad y peligro para el cine
_Antes que nada, decir que no entiendo cómo hemos podido vivir tantos años sin internet, me parece una oportunidad maravillosa para conocer, descubrir, compartir, aprender... y llevo varios años aprovechando este medio increíble.
_Sin embargo, centrándonos en el cine (aunque se puede ampliar a todo lo demás), hace poco he leído a un reconocido crítico que otro ha omitido un trabajo en su opinión muy interesante porque su obra no está aún en la red, vamos, que la pereza de ir a la biblioteca le pudo al crítico. ¡Qué poca sangre!.
_El peligro, cosa evidente, es que internet se convierta en el único medio de conocimiento humano, que se queden fuera los contenidos que no se hayan introducido en la red, y temo que es un peligro más que latente. Sin ir más lejos, una vez encontré que toda la información que una productora daba de alguien, ¡estaba copiada de este rincón de cine y me citaban a mí como fuente en vez de citar al libro (que yo señalaba) del que lo copié!.
_Internet es tan sencillo de manejar y exige tan poco que la pereza humana puede quedarse en la consulta a internet y fin de la investigación, lo que en el mundo del cine, por ejemplo, llevaría a creer que la obra de Val del Omar es la única que sale en imdb, cuando no es así.
_Dada la propensión a la pereza de una parte de la humanidad, debemos estar alerta al hecho de que internet no lo abarca todo, ni siquiera lo abarca todo una biblioteca de provincias. Para cualquier estudio serio y profundo, hay que indagar en la bibliografía existente, no conformarse con lo que se encuentre en internet o en la biblioteca más cercana.
_Me ha parecido muy poco profesional ese proceder por parte de un crítico de cine, pero si el pecado de la pereza ha llegado hasta algunos segmentos de la crítica institucionalizada, ¿qué será de quienes sólo consultan la red y jamás abren un libro...?. Es peligrosa la persona de un solo libro, y la de una sola fuente de información, aunque sea internet.
_Internet podría llegar a contener todos los fondos bibliográficos mundiales, sería lo desable, y también los videográficos y musicales, pero hasta entonces, internet abarca mucho pero no todo, conviene recordarlo.
_Desde este rincón de cine, no es raro que se remita a alguna bibliografía publicada, para ampliar. Es lo natural.
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http://www.miradas.net/2006/n51/estudios/jrosenbaum.html
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_Sin embargo, centrándonos en el cine (aunque se puede ampliar a todo lo demás), hace poco he leído a un reconocido crítico que otro ha omitido un trabajo en su opinión muy interesante porque su obra no está aún en la red, vamos, que la pereza de ir a la biblioteca le pudo al crítico. ¡Qué poca sangre!.
_El peligro, cosa evidente, es que internet se convierta en el único medio de conocimiento humano, que se queden fuera los contenidos que no se hayan introducido en la red, y temo que es un peligro más que latente. Sin ir más lejos, una vez encontré que toda la información que una productora daba de alguien, ¡estaba copiada de este rincón de cine y me citaban a mí como fuente en vez de citar al libro (que yo señalaba) del que lo copié!.
_Internet es tan sencillo de manejar y exige tan poco que la pereza humana puede quedarse en la consulta a internet y fin de la investigación, lo que en el mundo del cine, por ejemplo, llevaría a creer que la obra de Val del Omar es la única que sale en imdb, cuando no es así.
_Dada la propensión a la pereza de una parte de la humanidad, debemos estar alerta al hecho de que internet no lo abarca todo, ni siquiera lo abarca todo una biblioteca de provincias. Para cualquier estudio serio y profundo, hay que indagar en la bibliografía existente, no conformarse con lo que se encuentre en internet o en la biblioteca más cercana.
_Me ha parecido muy poco profesional ese proceder por parte de un crítico de cine, pero si el pecado de la pereza ha llegado hasta algunos segmentos de la crítica institucionalizada, ¿qué será de quienes sólo consultan la red y jamás abren un libro...?. Es peligrosa la persona de un solo libro, y la de una sola fuente de información, aunque sea internet.
_Internet podría llegar a contener todos los fondos bibliográficos mundiales, sería lo desable, y también los videográficos y musicales, pero hasta entonces, internet abarca mucho pero no todo, conviene recordarlo.
_Desde este rincón de cine, no es raro que se remita a alguna bibliografía publicada, para ampliar. Es lo natural.
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http://www.miradas.net/2006/n51/estudios/jrosenbaum.html
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22/11/08
el sol del cine y sus nubarrones
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_El cine puede ser uno de los medios más maravillosos de expresión de la poesía de la vida, pero es más habitual que se quede varios peldaños e incluso sótanos más abajo, entre lo fácil, lo vulgar, lo mediocre y también lo nocivo, por estar normalmente encaminado de manera adoctrinadora y mercantil.
_El cine puede ser arte, o sólo entretenimiento (aunque no hay entretenimientos puros, simplemente inocentes, en todo hay un planteamiento de la vida, incluso en las películas ligeras en teoría) o un producto que sirve de pretexto cultural para el comercio, para hacer dinero a toda costa.
_El cine como industria es fácil de realizar siguiendo unos patrones efectistas y resultones que apelan a motivaciones humanas básicas de manera barata, vulgarizando planteamientos, eliminando el rigor y el análisis, rebajando por todas partes los matices de la vida, insultando la sensibilidad y la inteligencia del ser humano. Aún así, afortunadamente alguna vez una película premeditadamente mercantilista se hunde en una merecida ruina en taquillas, lo que significa que al público, incluso al menos exigente, no se le puede hacer comulgar con demasiadas ruedas de molino, o no con tantas.
_El cine como adoctrinador, político (dictatorial, capitalista… ) religioso o ideológico, no creo que necesite de mucho comentario o el comentario merecería estanterías enteras en una gran biblioteca. Baste con citar que las primeras medidas de Stalin, Hitler, Mussolini y Franco tuvieron que ver con el control sistemático de la producción y exhibición cinematográfica, para utilizar el cine con fines de propaganda. Aunque no hay que olvidar que en las supuestas democracias se produce cine adoctrinador, sin ser tan evidente, y aunque se produzca a menor escala.
_Y entre estas cloacas los cineastas intentan realizar películas en una industria, en una batalla a menudo muy desigual que refleja el díptico documental de Carlos Benpar titulado “Cineastas contra magnates" (2003) y “Cineastas en acción” (2005).
_También hay muchos más rincones turbios en el mundo del cine, como aborda Jaime Fuentes en “Un negocio de cine”, y afectan a todos los estamentos del mismo pero, por fortuna, todas estas cosas sólo son los nubarrones que nunca han evitado (al menos del todo) que el cálido y radiante sol del cine atraviese la oscuridad de la sala e ilumine, no sólo la pantalla, sino también nuestros corazones.
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http://www.libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=%7E/paginas/entrevistas/entre328.ascx
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http://www.comentariosdelibros.com/comentario-un-negocio-de-cine-1497idl1476idc.htm
-Un negocio de cine, Jaime Fuentes (Editorial Almuzara, 2008)
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_El cine puede ser uno de los medios más maravillosos de expresión de la poesía de la vida, pero es más habitual que se quede varios peldaños e incluso sótanos más abajo, entre lo fácil, lo vulgar, lo mediocre y también lo nocivo, por estar normalmente encaminado de manera adoctrinadora y mercantil.
_El cine puede ser arte, o sólo entretenimiento (aunque no hay entretenimientos puros, simplemente inocentes, en todo hay un planteamiento de la vida, incluso en las películas ligeras en teoría) o un producto que sirve de pretexto cultural para el comercio, para hacer dinero a toda costa.
_El cine como industria es fácil de realizar siguiendo unos patrones efectistas y resultones que apelan a motivaciones humanas básicas de manera barata, vulgarizando planteamientos, eliminando el rigor y el análisis, rebajando por todas partes los matices de la vida, insultando la sensibilidad y la inteligencia del ser humano. Aún así, afortunadamente alguna vez una película premeditadamente mercantilista se hunde en una merecida ruina en taquillas, lo que significa que al público, incluso al menos exigente, no se le puede hacer comulgar con demasiadas ruedas de molino, o no con tantas.
_El cine como adoctrinador, político (dictatorial, capitalista… ) religioso o ideológico, no creo que necesite de mucho comentario o el comentario merecería estanterías enteras en una gran biblioteca. Baste con citar que las primeras medidas de Stalin, Hitler, Mussolini y Franco tuvieron que ver con el control sistemático de la producción y exhibición cinematográfica, para utilizar el cine con fines de propaganda. Aunque no hay que olvidar que en las supuestas democracias se produce cine adoctrinador, sin ser tan evidente, y aunque se produzca a menor escala.
_Y entre estas cloacas los cineastas intentan realizar películas en una industria, en una batalla a menudo muy desigual que refleja el díptico documental de Carlos Benpar titulado “Cineastas contra magnates" (2003) y “Cineastas en acción” (2005).
_También hay muchos más rincones turbios en el mundo del cine, como aborda Jaime Fuentes en “Un negocio de cine”, y afectan a todos los estamentos del mismo pero, por fortuna, todas estas cosas sólo son los nubarrones que nunca han evitado (al menos del todo) que el cálido y radiante sol del cine atraviese la oscuridad de la sala e ilumine, no sólo la pantalla, sino también nuestros corazones.
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http://www.libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=%7E/paginas/entrevistas/entre328.ascx
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http://www.comentariosdelibros.com/comentario-un-negocio-de-cine-1497idl1476idc.htm
-Un negocio de cine, Jaime Fuentes (Editorial Almuzara, 2008)
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19/11/08
Cine natural, cine sexual y cine que explota el filón sexual
Cine natural, cine sexual y cine que explota el filón sexual
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_Hay un tipo de cine, el que se considera convencional, en el que se puede hablar de sexo, sugerir el sexo, incluso ver algún prolegómeno sexual, o intuirlo pero más allá de algún que otro desnudo, en realidad el sexo natural está velado y vedado, omitido. Se puede incluso considerar cine en cierto modo anti-sexual, pues puede mostrar afecto, romanticismo, o cosas más violentas y nocivas pero jamás muestra la intimidad sexual. Sigue teniendo una frontera, una puerta, un límite que no traspasa, con lo que resulta poco humano al ser la sexualidad una manifestación humana fundamental. No abogo por una proliferación de escenas de sexo explícito en las películas convencionales sino porque en las películas convencionales pueda aparecer con total naturalidad, sin intención de efectista provocación, el desarrollo sexual, sobre todo en un contexto romántico. Creo que sobre todo las películas románticas adolecen de un tratamiento natural del importante componente erótico y sexual del amor, que quizá sólo “El imperio de los sentidos” abordó aunque en un caso realmente extremo. Yo me refiero a una película en la que se muestre la relación duradera de una pareja y exista una escena en la que se vea cómo se entregan y expresan sexualmente como pareja, cosa que es de lo más natural y bastante revelador de la naturaleza de una relación.
_Hay otro tipo de cine, denostado y menospreciado con gran ignorancia al respecto dicho sea de paso, llamado pornográfico o también cine sexual (denominación que es más exacta y más justa). El cine sexual es lo contrario en realidad del cine que veda y veta la manifestación sexual. El cine sexual gira completamente alrededor del sexo, con lo cual los componentes psicológicos de los personajes y la posibilidad de abordar relaciones duraderas, profundas, asuntos muy complejos, por lo general quedan descartados, aunque hay notables excepciones de cine sexual no sólo cinematográficamente interesante e incluso artístico sino también humanamente enriquecedor. Pero al cine sexual no se le debe pedir que cumpla la misión que el cine convencional parece ignorar. Puede realizarla en parte, pero sólo en parte por tratarse de un género cinematográfico que debe basarse en la expresión sexual explícita. El cine sexual digno aborda con naturalidad las relaciones sexuales, pero las relaciones amorosas, las complejidades psicológicas... una película que abordara por igual todos estos matices humanos sería una gran película pero no de un género específico, sería cine natural y humano.
_Hay otro tipo de cine que se está produciendo últimamente en el que poco más que se incluyen escenas de cine sexual en un contexto superficial, o pretencioso, o incluso con afán taquillero sin más. Cine que recurre al sexo como reclamo, que teje coartadas astutas, lo que se llama excusas argumentales para colocar cuatro escenas de contenido sexual que no aportan nada en realidad sino la posibilidad de ver sexo en un cine sin que sea una película porno. Es un poco un cine más bien efectista, entre pretencioso e hipócrita, alejado de la naturalidad y profundidad que se debe pedir a una película con ambiciones artísticas o incluso ansias de notoriedad. A veces el reclamo sexual, a pesar de lo intragable del film en cuestión ha dado resultados de taquilla considerables, lo que es alarmante. Pero es fácil de entender, una película que se venda de transgresora, de liberal en materia sexual pero argumente que no es mero cine sexual sino que se va a ver una película el no va más, la avanzadilla... atrae la curiosidad de mucha gente y satisface la pulsión sexual reprimida de bastante gente que no iría a ver una película porno pero quiere ver porno. Por eso se trata de cine astuto, se queda superficialmente entre un cine y otro con intenciones mercantilistas y de notoriedad. Es fácil hacerse famoso abordando cuestiones sexuales, realmente es lo más sencillo porque el sexo y la violencia son recursos muy efectistas, es apelar a motivaciones y pulsiones muy profundas y a flor de piel en la humanidad, pero este tipo de películas son nocivas porque son engañosas y denigrantes. Tiene un componente hipócrita, pretencioso y manipulador tan grande que hacen mil veces preferible el cine sexual corriente en el que no se pretenden coartadas intelectuales, trascendentes, artísticas ni demás engaños. Sexo y punto, en vez de hacer como que se ofrece cierta profundidad o incluso arte cuando sólo se da carnaza servida con premeditación, alevosía y en ocasiones ni siquiera nocturnidad (lo que en este caso sería un atenuante).
_Hay un tipo de cine natural del que parece que no hay muchos ejemplos, en el que el sexo se integra naturalmente en la historia, sin alardes ni efectismos pero sin remilgos. Quizá “El imperio de los sentidos” es la mayor muestra de este cine, o la que más ha trascendido, y en cierto modo “El último tango en París” le siga de alguna manera, pero lo que aún no he visto es una historia, digamos por caso “Secretos de un matrimonio” de Bergman, en la que a esa profundidad psicológica se una también la expresión sexual de la pareja. El propio Bergman pensó que así sería lo natural, pero quizá comprendió que se metería en muchos problemas de llegar tan lejos.
_Esto es un llamamiento, cineastas, creen cine natural, no dejen el sexo tan sólo en un reclamo para la taquilla, no marginen el sexo tan sólo para el cine de género sexual, integren en el cine convencional la expresión sexual, como en la vida real.
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_Hay un tipo de cine, el que se considera convencional, en el que se puede hablar de sexo, sugerir el sexo, incluso ver algún prolegómeno sexual, o intuirlo pero más allá de algún que otro desnudo, en realidad el sexo natural está velado y vedado, omitido. Se puede incluso considerar cine en cierto modo anti-sexual, pues puede mostrar afecto, romanticismo, o cosas más violentas y nocivas pero jamás muestra la intimidad sexual. Sigue teniendo una frontera, una puerta, un límite que no traspasa, con lo que resulta poco humano al ser la sexualidad una manifestación humana fundamental. No abogo por una proliferación de escenas de sexo explícito en las películas convencionales sino porque en las películas convencionales pueda aparecer con total naturalidad, sin intención de efectista provocación, el desarrollo sexual, sobre todo en un contexto romántico. Creo que sobre todo las películas románticas adolecen de un tratamiento natural del importante componente erótico y sexual del amor, que quizá sólo “El imperio de los sentidos” abordó aunque en un caso realmente extremo. Yo me refiero a una película en la que se muestre la relación duradera de una pareja y exista una escena en la que se vea cómo se entregan y expresan sexualmente como pareja, cosa que es de lo más natural y bastante revelador de la naturaleza de una relación.
_Hay otro tipo de cine, denostado y menospreciado con gran ignorancia al respecto dicho sea de paso, llamado pornográfico o también cine sexual (denominación que es más exacta y más justa). El cine sexual es lo contrario en realidad del cine que veda y veta la manifestación sexual. El cine sexual gira completamente alrededor del sexo, con lo cual los componentes psicológicos de los personajes y la posibilidad de abordar relaciones duraderas, profundas, asuntos muy complejos, por lo general quedan descartados, aunque hay notables excepciones de cine sexual no sólo cinematográficamente interesante e incluso artístico sino también humanamente enriquecedor. Pero al cine sexual no se le debe pedir que cumpla la misión que el cine convencional parece ignorar. Puede realizarla en parte, pero sólo en parte por tratarse de un género cinematográfico que debe basarse en la expresión sexual explícita. El cine sexual digno aborda con naturalidad las relaciones sexuales, pero las relaciones amorosas, las complejidades psicológicas... una película que abordara por igual todos estos matices humanos sería una gran película pero no de un género específico, sería cine natural y humano.
_Hay otro tipo de cine que se está produciendo últimamente en el que poco más que se incluyen escenas de cine sexual en un contexto superficial, o pretencioso, o incluso con afán taquillero sin más. Cine que recurre al sexo como reclamo, que teje coartadas astutas, lo que se llama excusas argumentales para colocar cuatro escenas de contenido sexual que no aportan nada en realidad sino la posibilidad de ver sexo en un cine sin que sea una película porno. Es un poco un cine más bien efectista, entre pretencioso e hipócrita, alejado de la naturalidad y profundidad que se debe pedir a una película con ambiciones artísticas o incluso ansias de notoriedad. A veces el reclamo sexual, a pesar de lo intragable del film en cuestión ha dado resultados de taquilla considerables, lo que es alarmante. Pero es fácil de entender, una película que se venda de transgresora, de liberal en materia sexual pero argumente que no es mero cine sexual sino que se va a ver una película el no va más, la avanzadilla... atrae la curiosidad de mucha gente y satisface la pulsión sexual reprimida de bastante gente que no iría a ver una película porno pero quiere ver porno. Por eso se trata de cine astuto, se queda superficialmente entre un cine y otro con intenciones mercantilistas y de notoriedad. Es fácil hacerse famoso abordando cuestiones sexuales, realmente es lo más sencillo porque el sexo y la violencia son recursos muy efectistas, es apelar a motivaciones y pulsiones muy profundas y a flor de piel en la humanidad, pero este tipo de películas son nocivas porque son engañosas y denigrantes. Tiene un componente hipócrita, pretencioso y manipulador tan grande que hacen mil veces preferible el cine sexual corriente en el que no se pretenden coartadas intelectuales, trascendentes, artísticas ni demás engaños. Sexo y punto, en vez de hacer como que se ofrece cierta profundidad o incluso arte cuando sólo se da carnaza servida con premeditación, alevosía y en ocasiones ni siquiera nocturnidad (lo que en este caso sería un atenuante).
_Hay un tipo de cine natural del que parece que no hay muchos ejemplos, en el que el sexo se integra naturalmente en la historia, sin alardes ni efectismos pero sin remilgos. Quizá “El imperio de los sentidos” es la mayor muestra de este cine, o la que más ha trascendido, y en cierto modo “El último tango en París” le siga de alguna manera, pero lo que aún no he visto es una historia, digamos por caso “Secretos de un matrimonio” de Bergman, en la que a esa profundidad psicológica se una también la expresión sexual de la pareja. El propio Bergman pensó que así sería lo natural, pero quizá comprendió que se metería en muchos problemas de llegar tan lejos.
_Esto es un llamamiento, cineastas, creen cine natural, no dejen el sexo tan sólo en un reclamo para la taquilla, no marginen el sexo tan sólo para el cine de género sexual, integren en el cine convencional la expresión sexual, como en la vida real.
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16/11/08
la calificación por edades, el brazo sutil de la censura
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_A veces, viendo la programación de la tele, con la calificación por edades correspondiente, me quedo entre sorprendido, preocupado e indignado. Películas en las que no hay violencia explícita ni lenguaje ofensivo pero que abordan el sexo verbalmente, incluso con delicadeza, ya ni siquiera visualmente a través de lo sugerido, pasan a ser consideradas para mayores de edad (+18 años), aunque la retransmisión sea a las 2 de la madrugada, mientras que a las 15h o 14.30 h del mediodía se pueden contemplar cadáveres, disparos, tanques, misiles, y el lenguaje belicoso de tantos dirigentes políticos, todo esto y mucho más, ¡para todos los públicos!. Un poco curioso.
_A veces, viendo un dvd nos damos cuenta de que lleva la calificación por edades de diferentes países europeos, y en uno la película es para mayores de 15, en otro para mayores de 17 y aquí por ejemplo para mayores de 18 años. La misma película... También es curioso.
_A veces la calificación por edades es el brazo sutil de la censura moderna, que se basa más en marginar que en prohibir para no ser acusada de inquisidora, y esta censura, para menores de tal edad, es siempre más férrea con la sexualidad que con la violencia o los contenidos que denuncien las injusticias del mundo. Significativo.
_Y ya ni siquiera voy a abordar la calificación que recibe la sexualidad manifiesta, que se tiene por más peligrosa que todas las guerras juntas. Da que pensar que nos insensibilicemos ante tanta violencia y la sexualidad siga siendo marginada, limitada, relegada o censurada. Incluso hay cadenas de videoclubs que sólo alquilan películas editadas de tal manera que se han suprimido las escenas libidinosas, aunque fueran sugeridas en vez de explícitas, es bien sabido que ¡el sexo mata, las armas dan amor!.
_Alguien dijo que un censor es alguien que cree saber qué es lo que tienen que saber los demás... Lo cree, desde luego. Aunque es evidente que no todas las películas son para todos los públicos sería deseable que hubiera un ojo más crítico y férreo con la violencia que con las manifestaciones sexuales y las denuncias sociales, pues curiosamente sucede al contrario. Y no por casualidad, miren a su alrededor y piensen si caminamos en una suave brisa llena de amor o bajo nubes tóxicas de injusticias y violencias...
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_A veces, viendo la programación de la tele, con la calificación por edades correspondiente, me quedo entre sorprendido, preocupado e indignado. Películas en las que no hay violencia explícita ni lenguaje ofensivo pero que abordan el sexo verbalmente, incluso con delicadeza, ya ni siquiera visualmente a través de lo sugerido, pasan a ser consideradas para mayores de edad (+18 años), aunque la retransmisión sea a las 2 de la madrugada, mientras que a las 15h o 14.30 h del mediodía se pueden contemplar cadáveres, disparos, tanques, misiles, y el lenguaje belicoso de tantos dirigentes políticos, todo esto y mucho más, ¡para todos los públicos!. Un poco curioso.
_A veces, viendo un dvd nos damos cuenta de que lleva la calificación por edades de diferentes países europeos, y en uno la película es para mayores de 15, en otro para mayores de 17 y aquí por ejemplo para mayores de 18 años. La misma película... También es curioso.
_A veces la calificación por edades es el brazo sutil de la censura moderna, que se basa más en marginar que en prohibir para no ser acusada de inquisidora, y esta censura, para menores de tal edad, es siempre más férrea con la sexualidad que con la violencia o los contenidos que denuncien las injusticias del mundo. Significativo.
_Y ya ni siquiera voy a abordar la calificación que recibe la sexualidad manifiesta, que se tiene por más peligrosa que todas las guerras juntas. Da que pensar que nos insensibilicemos ante tanta violencia y la sexualidad siga siendo marginada, limitada, relegada o censurada. Incluso hay cadenas de videoclubs que sólo alquilan películas editadas de tal manera que se han suprimido las escenas libidinosas, aunque fueran sugeridas en vez de explícitas, es bien sabido que ¡el sexo mata, las armas dan amor!.
_Alguien dijo que un censor es alguien que cree saber qué es lo que tienen que saber los demás... Lo cree, desde luego. Aunque es evidente que no todas las películas son para todos los públicos sería deseable que hubiera un ojo más crítico y férreo con la violencia que con las manifestaciones sexuales y las denuncias sociales, pues curiosamente sucede al contrario. Y no por casualidad, miren a su alrededor y piensen si caminamos en una suave brisa llena de amor o bajo nubes tóxicas de injusticias y violencias...
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12/11/08
hacia la mayoría de edad sexual en España
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_Hace unos cuantos años, 18 exactamente, el canal de pago Canal + empezó a emitir películas sexuales por televisión. Con una producción propia mejorable titulada "18 años para mayores de 18 años" el canal lo ha celebrado hace poco.
_El propio documental habla de cómo las audiencias eran mayores de lo que el propio canal, por un pudor mojigato, reconocía, y que se llegaron a hacer cortes en la primera emisión en las imágenes explícitas. También es para analizar el hecho de que al ser la primera vez que se emitían en España contenidos sexuales explícitos, lo que se llama porno o hardcore, había una especie de ¿qué va a pasar? ¡esto es sexo!. Esa sensación de alarma, como si fuera a ocurrir algo catastrófico también sucedió cuando televisión española programó un ciclo de cine erótico en el que sobresalía "El imperio de los sentidos". Alarma generalizada, y esa noche no pasó nada más allá de las alcobas, ¿qué iba a pasar?. Habría quien esperaría lo impensable...
_Y todo esto me da que pensar sobre lo que hemos avanzado y lo que no respecto al sexo. Hoy, con internet, cuyo tráfico de contenido sexual aumenta a la velocidad del deseo, suena a chiste que hubiera una época en la que emitir una escena explícita se considerara peligroso para una nación, que estuviera prohibido hasta 1984 el género hardcore. Más bien, para los más jóvenes, estas cosas deben parecerles entre ridículas y tristes, y lo eran, desde luego. Y ya si imaginamos la ñoñería sexual de la época franquista... Pero ahora que lo pienso incluso el plus se arrodillaba ante el viernes santo y ese viernes no emitía la porno del plus. Cosas de este país, cuya herencia inquisitorial y reverencial hacia un cristianismo oscurantista aún sigue más que presente a pesar de todo lo que se ha avanzado. Yo, que soy bastante agnóstico, la verdad, en la religión que podría creer sería en una como la que reflejaba Dreyer en "La palabra", esa religión luminosa en la que la sexualidad es tan sangre de la vida como los rayos del sol y el vuelo de las mariposas.
_En realidad, no hemos avanzado tanto respecto al sexo cuando hace poco el cartel anunciador de "Diario de una ninfómana", sugerente pero erótico en vez de explícito, se prohibió en Madrid, donde se pudieron ver durante semanas carteles de películas en las que abundaban mutilaciones, sangre derramada y lo que más les repugne, todo menos erotismo, menos sexo...
_Es verdad que en este país ahora se consideran legales las relaciones de pareja entre personas del mismo sexo, lo que no es pequeño avance, sin embargo, ¿cuánta gente lo desacredita públicamente o lo considera de segunda categoría o hipócritamente van de progresistas mientras en el fondo se creen superiores? Superiores, ¿por qué, por tener sexo con alguien del otro sexo en vez del suyo propio?. ¡Qué absurdo!. Yo, además, me moriré sin entender qué le importa a esa gente qué hace otra gente en la cama, o en su vida. Creo que se meten con los demás porque no son en absoluto felices, si lo fueran se dedicarían a ser felices en vez de a imponer su visión de la vida a los demás. Si una persona homosexual se nos acerca y nos dice si "entendemos", ¿tanto nos cuesta, si no nos interesa, decirle, "te comprendo pero no entiendo"?. A fin de cuentas, no creo que sea una ofensa, al menos yo nunca me he sentido ofendido, aunque yo lo que es "entender", sólo un poquito y de cine.
_Este país, de todas formas, parece que empieza a ser un poco mayor de edad en el sexo, este aniversario del plus llega en un momento en que se considera matrimonio tanto la unión heterosexual como la homosexual, a fin de cuentas todas las parejas bien mirado discuten, se hacen cariñitos, se reconcilian y esas cosas. Se puede hablar de sexo con una libertad y conocimiento impensables hace tiempo, ya era hora. Aunque las pegas de esta época son que el sexo se ha mercantilizado y banalizado hasta extremos increíbles, nos venden sexo para vendernos casi que cualquier producto, ¡eso sí es pornografía!, y el sexo se usa como reclamo para destacar en la vida social, ¡e incluso cultural! de una manera escandalosa. ¡Eso sí es escandaloso, no el porno!. Cualquiera se acuesta con alguien famoso y le falta tiempo para decir lo que hace o no en una cama, hay una hipersexualización enfermiza, y se están olvidando las potencialidades sensuales, trascendentes y amorosas del sexo en muchas ocasiones, aunque hay que felicitarse porque ahora incluso Philips piensa comercializar masturbadores femeninos, o como los llama todavía la sociedad consoladores. Menuda palabra mojigata, no creo que sea consuelo alguno sino regocijo pleno el que proporcionan esos aparatos tan divinos. ¿Me contradice alguna mujer al respecto? ¿A que no?. Bendito sea el sexo.
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_El documental de Canal +, aunque podría haber sido más profundo, está en www.plus.es (o estaba, que ahora no lo encuentro)
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_Hace unos cuantos años, 18 exactamente, el canal de pago Canal + empezó a emitir películas sexuales por televisión. Con una producción propia mejorable titulada "18 años para mayores de 18 años" el canal lo ha celebrado hace poco.
_El propio documental habla de cómo las audiencias eran mayores de lo que el propio canal, por un pudor mojigato, reconocía, y que se llegaron a hacer cortes en la primera emisión en las imágenes explícitas. También es para analizar el hecho de que al ser la primera vez que se emitían en España contenidos sexuales explícitos, lo que se llama porno o hardcore, había una especie de ¿qué va a pasar? ¡esto es sexo!. Esa sensación de alarma, como si fuera a ocurrir algo catastrófico también sucedió cuando televisión española programó un ciclo de cine erótico en el que sobresalía "El imperio de los sentidos". Alarma generalizada, y esa noche no pasó nada más allá de las alcobas, ¿qué iba a pasar?. Habría quien esperaría lo impensable...
_Y todo esto me da que pensar sobre lo que hemos avanzado y lo que no respecto al sexo. Hoy, con internet, cuyo tráfico de contenido sexual aumenta a la velocidad del deseo, suena a chiste que hubiera una época en la que emitir una escena explícita se considerara peligroso para una nación, que estuviera prohibido hasta 1984 el género hardcore. Más bien, para los más jóvenes, estas cosas deben parecerles entre ridículas y tristes, y lo eran, desde luego. Y ya si imaginamos la ñoñería sexual de la época franquista... Pero ahora que lo pienso incluso el plus se arrodillaba ante el viernes santo y ese viernes no emitía la porno del plus. Cosas de este país, cuya herencia inquisitorial y reverencial hacia un cristianismo oscurantista aún sigue más que presente a pesar de todo lo que se ha avanzado. Yo, que soy bastante agnóstico, la verdad, en la religión que podría creer sería en una como la que reflejaba Dreyer en "La palabra", esa religión luminosa en la que la sexualidad es tan sangre de la vida como los rayos del sol y el vuelo de las mariposas.
_En realidad, no hemos avanzado tanto respecto al sexo cuando hace poco el cartel anunciador de "Diario de una ninfómana", sugerente pero erótico en vez de explícito, se prohibió en Madrid, donde se pudieron ver durante semanas carteles de películas en las que abundaban mutilaciones, sangre derramada y lo que más les repugne, todo menos erotismo, menos sexo...
_Es verdad que en este país ahora se consideran legales las relaciones de pareja entre personas del mismo sexo, lo que no es pequeño avance, sin embargo, ¿cuánta gente lo desacredita públicamente o lo considera de segunda categoría o hipócritamente van de progresistas mientras en el fondo se creen superiores? Superiores, ¿por qué, por tener sexo con alguien del otro sexo en vez del suyo propio?. ¡Qué absurdo!. Yo, además, me moriré sin entender qué le importa a esa gente qué hace otra gente en la cama, o en su vida. Creo que se meten con los demás porque no son en absoluto felices, si lo fueran se dedicarían a ser felices en vez de a imponer su visión de la vida a los demás. Si una persona homosexual se nos acerca y nos dice si "entendemos", ¿tanto nos cuesta, si no nos interesa, decirle, "te comprendo pero no entiendo"?. A fin de cuentas, no creo que sea una ofensa, al menos yo nunca me he sentido ofendido, aunque yo lo que es "entender", sólo un poquito y de cine.
_Este país, de todas formas, parece que empieza a ser un poco mayor de edad en el sexo, este aniversario del plus llega en un momento en que se considera matrimonio tanto la unión heterosexual como la homosexual, a fin de cuentas todas las parejas bien mirado discuten, se hacen cariñitos, se reconcilian y esas cosas. Se puede hablar de sexo con una libertad y conocimiento impensables hace tiempo, ya era hora. Aunque las pegas de esta época son que el sexo se ha mercantilizado y banalizado hasta extremos increíbles, nos venden sexo para vendernos casi que cualquier producto, ¡eso sí es pornografía!, y el sexo se usa como reclamo para destacar en la vida social, ¡e incluso cultural! de una manera escandalosa. ¡Eso sí es escandaloso, no el porno!. Cualquiera se acuesta con alguien famoso y le falta tiempo para decir lo que hace o no en una cama, hay una hipersexualización enfermiza, y se están olvidando las potencialidades sensuales, trascendentes y amorosas del sexo en muchas ocasiones, aunque hay que felicitarse porque ahora incluso Philips piensa comercializar masturbadores femeninos, o como los llama todavía la sociedad consoladores. Menuda palabra mojigata, no creo que sea consuelo alguno sino regocijo pleno el que proporcionan esos aparatos tan divinos. ¿Me contradice alguna mujer al respecto? ¿A que no?. Bendito sea el sexo.
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_El documental de Canal +, aunque podría haber sido más profundo, está en www.plus.es (o estaba, que ahora no lo encuentro)
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9/11/08
la chispa del sexo (no más sexo mediocre)
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_A veces me acuerdo de la defensa del cine pornográfico de Hoboken por Jonas Mekas. Digo que a veces me acuerdo porque pienso en lo que suelen ser las representaciones sexuales en el cine. Generalmente o se queda en una aburrida, pretenciosa, pedante o almibarada postal de directores con ínfulas de notoriedad, o pasa decididamente a engrosar la prolífica filmografía (sería un desafío inhumano ver todo el cine porno, cosa imposible) del cine sexual.
Y es incluso increíble y hasta vergonzoso para el propio cine en general, incluso para una parte significativa del porno seguramente (no soy un experto), que desde que existen las cámaras digitales e internet, se pueden ver vídeos caseros de contenido sexual explícito que resultan mucho más lúdicos, desenfadados, interesantes, sensuales y excitantes que películas o fragmentos de películas que se han rodado con mucho más tiempo y medios. Quizá sea el triunfo de la naturalidad, la escasez de medios, la imposibilidad del montaje, el pulso del instante, y el latido de una vigorosa cercanía llena de gozo y ternura, de picaronas sonrisas.
_Algo ocurre cuando una persona corriente coge una cámara y sin tonterías de guión, no te salgas de la marca, foco, ensayo ni historias, se planta delante de la cámara y fluye con una espontaneidad e incluso humor y calidez que por lo general se pierden en las representaciones sexuales.
_El cine parece que se toma el sexo demasiado en serio o no lo bastante en serio. Aún parece como un tabú, como algo que hay que ofrecer velado, con una fotografía almibarada en ocasiones, o sólo sugerido, y casi siempre sin esa chispa de complicidad y sonrisa que el mejor sexo desborda.
_Tanto sexo aburrido, mecánico, esteticista, pretencioso, o directamente vulgar y sin gracia, o con poco menos que coartadas intelectualoides o un conservadurismo latente de obligado happy end. Ya estará bien, ¿no?. El sexo puede ser varias cosas: un placer por el placer, como en "Intimidad", de Patrice Chereau, que se centra en el sexo lúdico; o también puede ser una expresión de una pasión arrebatadora, como en "El imperio de los sentidos", de Oshima; o uno de los motores de una relación duradera, romántica, como... no se me ocurre ningún título que verdaderamente explore hasta el final el romanticismo sin recurrir al fundido en negro, como si una parte importante del romanticismo no tuviera que ver con el deseo, con la atracción sexual.
_No se trata de llenar de sexo explícito, como en el género sexual, las películas, de lo que se trataría sería de que el sexo apareciera con naturalidad. El sexo, integrado con humor y naturalidad, mostrándose abiertamente, creo que sólo lo he visto en la película "Shortbus", de John Cameron Mitchell, que es tan fresca y divertida como necesaria en mi opinión.
_Algún día quizá se hagan más películas en las que el sexo tenga gracia, no una seriedad que está lejos del sentido espiritual y trascendente que el sexo también puede tener. La verdad es que estoy harto de ver películas no pornográficas que incluyen algún sexo explícito pero no tienen sino cuatro planos quizá para satisfacerse sexualmente, pero no humanamente. Creo que esas películas que se quedan a mitad, que realmente cogen un poco de sexo para llamar la atención en vez de que suceda naturalmente en una historia con un sentido, existen porque a la mayoría de la gente le parece un poco vergonzoso ver cine sexual o reconocerlo, y estas películas son la excusa para ver un poco de carne en movimiento sin que sea una porno.
_Sinceramente, si quiero ver sólo sexo prefiero incluso una porno del montón (una mala no, por favor) a una de estas obras que además suelen tener pretensiones artísticas, o ir de feministas, o ir de románticas, o ir de "el último grito en cine transgresor", y tonterías por el estilo.
_Y por cierto, el cine sexual tiene títulos que deberían hacer enrojecer (pero de vergüenza) a tantas películas que dejan el sexo en algo barato, vulgar, artificioso, empalagoso o mecánico, frío y previsible. Los clásicos "Garganta profunda", "El diablo en la señorita Jones" y "Tras la puerta verde" son algunos ejemplos, pero hay más.
_Es un llamamiento: ¡¡¡No más sexo mediocre. Sí más sexo alegre, con chispa, divertido, tierno, cálido y vitalista!!!
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_A veces me acuerdo de la defensa del cine pornográfico de Hoboken por Jonas Mekas. Digo que a veces me acuerdo porque pienso en lo que suelen ser las representaciones sexuales en el cine. Generalmente o se queda en una aburrida, pretenciosa, pedante o almibarada postal de directores con ínfulas de notoriedad, o pasa decididamente a engrosar la prolífica filmografía (sería un desafío inhumano ver todo el cine porno, cosa imposible) del cine sexual.
Y es incluso increíble y hasta vergonzoso para el propio cine en general, incluso para una parte significativa del porno seguramente (no soy un experto), que desde que existen las cámaras digitales e internet, se pueden ver vídeos caseros de contenido sexual explícito que resultan mucho más lúdicos, desenfadados, interesantes, sensuales y excitantes que películas o fragmentos de películas que se han rodado con mucho más tiempo y medios. Quizá sea el triunfo de la naturalidad, la escasez de medios, la imposibilidad del montaje, el pulso del instante, y el latido de una vigorosa cercanía llena de gozo y ternura, de picaronas sonrisas.
_Algo ocurre cuando una persona corriente coge una cámara y sin tonterías de guión, no te salgas de la marca, foco, ensayo ni historias, se planta delante de la cámara y fluye con una espontaneidad e incluso humor y calidez que por lo general se pierden en las representaciones sexuales.
_El cine parece que se toma el sexo demasiado en serio o no lo bastante en serio. Aún parece como un tabú, como algo que hay que ofrecer velado, con una fotografía almibarada en ocasiones, o sólo sugerido, y casi siempre sin esa chispa de complicidad y sonrisa que el mejor sexo desborda.
_Tanto sexo aburrido, mecánico, esteticista, pretencioso, o directamente vulgar y sin gracia, o con poco menos que coartadas intelectualoides o un conservadurismo latente de obligado happy end. Ya estará bien, ¿no?. El sexo puede ser varias cosas: un placer por el placer, como en "Intimidad", de Patrice Chereau, que se centra en el sexo lúdico; o también puede ser una expresión de una pasión arrebatadora, como en "El imperio de los sentidos", de Oshima; o uno de los motores de una relación duradera, romántica, como... no se me ocurre ningún título que verdaderamente explore hasta el final el romanticismo sin recurrir al fundido en negro, como si una parte importante del romanticismo no tuviera que ver con el deseo, con la atracción sexual.
_No se trata de llenar de sexo explícito, como en el género sexual, las películas, de lo que se trataría sería de que el sexo apareciera con naturalidad. El sexo, integrado con humor y naturalidad, mostrándose abiertamente, creo que sólo lo he visto en la película "Shortbus", de John Cameron Mitchell, que es tan fresca y divertida como necesaria en mi opinión.
_Algún día quizá se hagan más películas en las que el sexo tenga gracia, no una seriedad que está lejos del sentido espiritual y trascendente que el sexo también puede tener. La verdad es que estoy harto de ver películas no pornográficas que incluyen algún sexo explícito pero no tienen sino cuatro planos quizá para satisfacerse sexualmente, pero no humanamente. Creo que esas películas que se quedan a mitad, que realmente cogen un poco de sexo para llamar la atención en vez de que suceda naturalmente en una historia con un sentido, existen porque a la mayoría de la gente le parece un poco vergonzoso ver cine sexual o reconocerlo, y estas películas son la excusa para ver un poco de carne en movimiento sin que sea una porno.
_Sinceramente, si quiero ver sólo sexo prefiero incluso una porno del montón (una mala no, por favor) a una de estas obras que además suelen tener pretensiones artísticas, o ir de feministas, o ir de románticas, o ir de "el último grito en cine transgresor", y tonterías por el estilo.
_Y por cierto, el cine sexual tiene títulos que deberían hacer enrojecer (pero de vergüenza) a tantas películas que dejan el sexo en algo barato, vulgar, artificioso, empalagoso o mecánico, frío y previsible. Los clásicos "Garganta profunda", "El diablo en la señorita Jones" y "Tras la puerta verde" son algunos ejemplos, pero hay más.
_Es un llamamiento: ¡¡¡No más sexo mediocre. Sí más sexo alegre, con chispa, divertido, tierno, cálido y vitalista!!!
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5/11/08
el cine en la actualidad
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Cine como sueño, cine como música. Ningún arte pasa sobre nuestra conciencia de la forma en que el cine lo hace, directamente hacia nuestros sentimientos, hasta lo más profundo del alma
_Ingmar Bergman
:
_Hay voces muy agoreras y decepcionadas anunciando que el cine ha muerto, que es tan sólo uno de tantos entretenimientos, que la televisión acabó con el cine, que internet acabará con el cine y cosas por el estilo, pero vayamos por partes, aunque hay bastantes motivos para desear que mejoren muchas cosas y se exija al cine convencional mayor rigor en las adaptaciones literarias y en las ficciones históricas.
_La televisión lejos de acabar con el cine es hoy en día uno de sus principales patrocinadores e impulsores. Lo cierto es que el cine perdió gran parte del favor popular al nacer la televisión porque la televisión ofrece una comodidad y cercanía que es imposible para la costumbre de ir a ver una película al cine. Pero internet está cambiando esto porque se puede ver una película cómodamente, sin desplazarse, desde el propio ordenador, en casita, o donde sea. La televisión va a competir con el cine en internet, y con el propio internet en igualdad de condiciones porque no habrá más comodidad para ver un programa de televisión o una película, o acceder a cualquiera de los inacabables contenidos de internet. Parece que se avecinan buenos tiempos para el disfrute de cine a través de la red, y que la televisión ya no tendrá nunca más la ventaja de la cercanía y la comodidad respecto al cine. Acabó la época en que la pereza nos podía dejar frente al televisor en vez de acercarnos al cine, ahora podemos y cada vez podremos más, elegir entre ver cine en internet o ver algo en la tele... con la ventaja de que en internet las películas no tienen anuncios.
_Por otra parte, internet no acabará con el cine de ninguna manera, lo que puede suceder es que la mayoría se decante hacia el cine a través de internet o que se mantenga más o menos como hasta ahora la costumbre de salir para ir al cine, pero en cualquier caso el hábito e incluso necesidad de ver cine está hondamente enraizado ya en la mayoría de la gente. Quizá incluso puede ocurrir que se mantenga el hábito de ir a la sala de cine y aumente en realidad el número de películas que una persona puede ver dada la comodidad que supone poder ver cine a través de internet. Se podrá emplear el tiempo dedicado a ver televisión, si se quiere, a ver más cine a través de internet. Creo que es casi seguro que en realidad en un futuro muy cercano la mayoría de la gente vea mucho más cine del que veía, al igual que las ediciones en video y ahora en dvd, junto con los canales temáticos de cine ya aumentaron la posibilidad de ver cada vez más cine. De todas formas quizá lo más probable sea que dada la inversión en tiempo y dinero que supone ir al cine, bastante gente prefiera ver cine a través de internet, ya sea previo paso por taquilla cibernética o gratis, porque de ambas maneras se emplea menos tiempo, y el tiempo parece que cada vez nos cuesta más conseguirlo.
_El cine quizá generalmente se queda en uno de tantos entretenimientos pero la importancia sociocultural del cine, más allá de las películas que tienen un evidente valor artístico y humano, se revela de vez en cuando ante el hecho de que la proyección o incluso el rodaje de algunas películas dan como resultado escándalos, protestas, debates encendidos, iras patéticas y ridículas la mayor parte de las veces. Si el cine fuera tan sólo un entretenimiento ¿se armarían tantos escándalos?. El cine es un medio de comunicación lleno de posibilidades poéticas y subversivas, y por eso la expresión de ideas, sentimientos, hechos que resultan contrarios a unos intereses, creencias, dogmas, desatan huracanes de odio, reacciones de prohibición, censuras... El cine siempre tendrá en su interior la posibilidad de provocar reacciones viscerales, las películas serán amadas u odiadas, lo que hará que el cine no muera jamás.
_Además el cine documental, tan necesario, cada vez va a tener una repercusión mayor en nuestro conocimiento del mundo y sus problemas, aunque el cine de ficción, en sus mejores obras, también aborda con la misma intención su trabajo, aunque desde una ficción. Por todo esto es absurdo afirmar que el cine ha muerto, lo que sucede es que cineastas idealistas llenos de vitalidad y de mejorar el mundo se dan cuenta de que el cine no ha podido cambiar el mundo sino muy poco, y sienten una frustración enorme al ver que la mayoría de las películas no sólo entretienen sino que atontan y adoctrinan en vez de abrir puertas a lo maravilloso o denunciar lo injusto. Esa frustración les hace creer que el cine ha sido absorvido del todo por la industria. Pero el cine poético y vitalista no ha sido absorvido del todo por la industria, la industria efectivamente promueve sobre todo un cine entre barato, tonto y pernicioso, pero desde los márgenes y a veces incluso desde el mismo centro del sistema se realizan películas valiosas que mantienen encendida la llama cálida de la poesía de la vida. Sería más bonito que una película valiosa tuviera una audiencia mundial y una repercusión maravillosa en el mundo, que el cine pudiera mejorar el mundo hasta que mereciera ser llamado humano, pero cualquier película digna está mejorando el mundo, y quedará para siempre. Una buena película además de ensanchar el corazón de quien la vive durante hora y media o dos horas permanece en su corazón hasta el día de su muerte. Es la prueba de que el cine no ha muerto y aún tiene muchas cosas que aportar a la humanidad. Las buenas películas rara vez llegarán a mucha gente, pero aunque sólo hubiera una persona que hubiera sido tocado en el corazón por una película, esa película tendría sentido.
_El cine, uno de los medios más maravillosos a disposición de la Poesía de la Vida, no ha muerto y no puede morir, en realidad ya hace un siglo que es el arte más intenso y profundo, el que nos llega hasta lo más profundo del alma, ojosadentro.
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un documental...
Un lugar en el cine (2008) Alberto Morais. Este interesante documental recorre un sentido cinematográfico y vital que alumbra con el espíritu del neorrealismo que Rossellini muestra en "Roma, ciudad abierta", y continúa con el poeta en todos los sentidos Pasolini, y del que son también exponentes Víctor Erice y Theo Angelopoulos, quienes junto a Tonino Guerra, Ninetto Davoli y Nico Galdini reflexionan abiertamente sobre el cine y la vida. Un necesario esfuerzo no sólo intelectual por destacar el compromiso y diálogo del verdadero cine con la historia y con el ser humano.
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Cine como sueño, cine como música. Ningún arte pasa sobre nuestra conciencia de la forma en que el cine lo hace, directamente hacia nuestros sentimientos, hasta lo más profundo del alma
_Ingmar Bergman
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_Hay voces muy agoreras y decepcionadas anunciando que el cine ha muerto, que es tan sólo uno de tantos entretenimientos, que la televisión acabó con el cine, que internet acabará con el cine y cosas por el estilo, pero vayamos por partes, aunque hay bastantes motivos para desear que mejoren muchas cosas y se exija al cine convencional mayor rigor en las adaptaciones literarias y en las ficciones históricas.
_La televisión lejos de acabar con el cine es hoy en día uno de sus principales patrocinadores e impulsores. Lo cierto es que el cine perdió gran parte del favor popular al nacer la televisión porque la televisión ofrece una comodidad y cercanía que es imposible para la costumbre de ir a ver una película al cine. Pero internet está cambiando esto porque se puede ver una película cómodamente, sin desplazarse, desde el propio ordenador, en casita, o donde sea. La televisión va a competir con el cine en internet, y con el propio internet en igualdad de condiciones porque no habrá más comodidad para ver un programa de televisión o una película, o acceder a cualquiera de los inacabables contenidos de internet. Parece que se avecinan buenos tiempos para el disfrute de cine a través de la red, y que la televisión ya no tendrá nunca más la ventaja de la cercanía y la comodidad respecto al cine. Acabó la época en que la pereza nos podía dejar frente al televisor en vez de acercarnos al cine, ahora podemos y cada vez podremos más, elegir entre ver cine en internet o ver algo en la tele... con la ventaja de que en internet las películas no tienen anuncios.
_Por otra parte, internet no acabará con el cine de ninguna manera, lo que puede suceder es que la mayoría se decante hacia el cine a través de internet o que se mantenga más o menos como hasta ahora la costumbre de salir para ir al cine, pero en cualquier caso el hábito e incluso necesidad de ver cine está hondamente enraizado ya en la mayoría de la gente. Quizá incluso puede ocurrir que se mantenga el hábito de ir a la sala de cine y aumente en realidad el número de películas que una persona puede ver dada la comodidad que supone poder ver cine a través de internet. Se podrá emplear el tiempo dedicado a ver televisión, si se quiere, a ver más cine a través de internet. Creo que es casi seguro que en realidad en un futuro muy cercano la mayoría de la gente vea mucho más cine del que veía, al igual que las ediciones en video y ahora en dvd, junto con los canales temáticos de cine ya aumentaron la posibilidad de ver cada vez más cine. De todas formas quizá lo más probable sea que dada la inversión en tiempo y dinero que supone ir al cine, bastante gente prefiera ver cine a través de internet, ya sea previo paso por taquilla cibernética o gratis, porque de ambas maneras se emplea menos tiempo, y el tiempo parece que cada vez nos cuesta más conseguirlo.
_El cine quizá generalmente se queda en uno de tantos entretenimientos pero la importancia sociocultural del cine, más allá de las películas que tienen un evidente valor artístico y humano, se revela de vez en cuando ante el hecho de que la proyección o incluso el rodaje de algunas películas dan como resultado escándalos, protestas, debates encendidos, iras patéticas y ridículas la mayor parte de las veces. Si el cine fuera tan sólo un entretenimiento ¿se armarían tantos escándalos?. El cine es un medio de comunicación lleno de posibilidades poéticas y subversivas, y por eso la expresión de ideas, sentimientos, hechos que resultan contrarios a unos intereses, creencias, dogmas, desatan huracanes de odio, reacciones de prohibición, censuras... El cine siempre tendrá en su interior la posibilidad de provocar reacciones viscerales, las películas serán amadas u odiadas, lo que hará que el cine no muera jamás.
_Además el cine documental, tan necesario, cada vez va a tener una repercusión mayor en nuestro conocimiento del mundo y sus problemas, aunque el cine de ficción, en sus mejores obras, también aborda con la misma intención su trabajo, aunque desde una ficción. Por todo esto es absurdo afirmar que el cine ha muerto, lo que sucede es que cineastas idealistas llenos de vitalidad y de mejorar el mundo se dan cuenta de que el cine no ha podido cambiar el mundo sino muy poco, y sienten una frustración enorme al ver que la mayoría de las películas no sólo entretienen sino que atontan y adoctrinan en vez de abrir puertas a lo maravilloso o denunciar lo injusto. Esa frustración les hace creer que el cine ha sido absorvido del todo por la industria. Pero el cine poético y vitalista no ha sido absorvido del todo por la industria, la industria efectivamente promueve sobre todo un cine entre barato, tonto y pernicioso, pero desde los márgenes y a veces incluso desde el mismo centro del sistema se realizan películas valiosas que mantienen encendida la llama cálida de la poesía de la vida. Sería más bonito que una película valiosa tuviera una audiencia mundial y una repercusión maravillosa en el mundo, que el cine pudiera mejorar el mundo hasta que mereciera ser llamado humano, pero cualquier película digna está mejorando el mundo, y quedará para siempre. Una buena película además de ensanchar el corazón de quien la vive durante hora y media o dos horas permanece en su corazón hasta el día de su muerte. Es la prueba de que el cine no ha muerto y aún tiene muchas cosas que aportar a la humanidad. Las buenas películas rara vez llegarán a mucha gente, pero aunque sólo hubiera una persona que hubiera sido tocado en el corazón por una película, esa película tendría sentido.
_El cine, uno de los medios más maravillosos a disposición de la Poesía de la Vida, no ha muerto y no puede morir, en realidad ya hace un siglo que es el arte más intenso y profundo, el que nos llega hasta lo más profundo del alma, ojosadentro.
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un documental...
Un lugar en el cine (2008) Alberto Morais. Este interesante documental recorre un sentido cinematográfico y vital que alumbra con el espíritu del neorrealismo que Rossellini muestra en "Roma, ciudad abierta", y continúa con el poeta en todos los sentidos Pasolini, y del que son también exponentes Víctor Erice y Theo Angelopoulos, quienes junto a Tonino Guerra, Ninetto Davoli y Nico Galdini reflexionan abiertamente sobre el cine y la vida. Un necesario esfuerzo no sólo intelectual por destacar el compromiso y diálogo del verdadero cine con la historia y con el ser humano.
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1/11/08
el sexo es una celebración de la vida
_En "Celebración" hay una escena que integra con naturalidad el sexo en el cine. La escena se sugiere, pero queda claro que a un hombre, especialmente tenso por cuestiones personales, su mujer se le acerca compasivamente para satisfacerle oralmente. La interpretación es convincente y está perfectamente integrada en la trama, a mí no me pareció escandalosa ni tampoco excitante sino una muestra de ternura y comprensión de la mujer que decide recurrir al sexo para tranquilizar al hombre. El sexo también tiene efectos tranquilizantes maravillosos... Me parece que esta escena tiene algo de maravillosa, es mucho más cariñosa y profunda que millones de escenas en las que se hacen regalos con muchos lazos y se endulza todo hasta resultar empalagoso. A veces el amor y la ternura se muestran así, también a través del sexo.
_Lo que parece ausente del cine es la integración del sexo en las relaciones profundas, en las románticas, en los matrimonios, y rara vez se sugieren relaciones sexuales con personas discapacitadas o personas mayores, aunque en "Lejos de ella" se da un paso valioso en esta última dirección. Y por fortuna ya son varias las películas que abordan la homosexualidad o incluso la bisexualidad. Aunque el cine va dando pasos, parece que sigue sin hacer visible el contacto sexual naturalmente en una película convencional. El sexo no es la base de una relación profunda pero sin sexo una relación profunda sería más amistosa que amorosa la mayoría de las veces. Sigue habiendo un tabú con el desnudo y la sexualidad, pero no para mostrar asesinatos, robos y demás crímenes. ¡¡¡El sexo se considera un delito mayor!!!. Es para quedarse perplejo que cualquier película que aborde verbalmente conflictos sexuales, como "El bello Antonio" ya pasa a ser considerada para mayores de edad mientras se pueden ver cadáveres y tiroteos a la hora de la comida, sin ningún problema. ¡¡¡Sólo el sexo se tiene por escandaloso!!!.
_Quizá algún día nos demos cuenta de que los crímenes destruyen y el sexo da placer y vida. El sexo es una celebración de la vida.
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_Lo que parece ausente del cine es la integración del sexo en las relaciones profundas, en las románticas, en los matrimonios, y rara vez se sugieren relaciones sexuales con personas discapacitadas o personas mayores, aunque en "Lejos de ella" se da un paso valioso en esta última dirección. Y por fortuna ya son varias las películas que abordan la homosexualidad o incluso la bisexualidad. Aunque el cine va dando pasos, parece que sigue sin hacer visible el contacto sexual naturalmente en una película convencional. El sexo no es la base de una relación profunda pero sin sexo una relación profunda sería más amistosa que amorosa la mayoría de las veces. Sigue habiendo un tabú con el desnudo y la sexualidad, pero no para mostrar asesinatos, robos y demás crímenes. ¡¡¡El sexo se considera un delito mayor!!!. Es para quedarse perplejo que cualquier película que aborde verbalmente conflictos sexuales, como "El bello Antonio" ya pasa a ser considerada para mayores de edad mientras se pueden ver cadáveres y tiroteos a la hora de la comida, sin ningún problema. ¡¡¡Sólo el sexo se tiene por escandaloso!!!.
_Quizá algún día nos demos cuenta de que los crímenes destruyen y el sexo da placer y vida. El sexo es una celebración de la vida.
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opinar sobre cine; (auto)crítica de la crítica de cine
Yo considero que la crítica debe ser sobre todo un ejercicio de modestia, el crítico no puede ser ese que se sube en un pedestal y dice -yo soy el que sé y ustedes son unos ignorantes- , el crítico debe ser un mediador entre la obra y el público, que su trabajo no solamente enseñe a los lectores, televidentes o radioyentes, sino que también incluso arroje luz sobre ese mismo material para el propio Director que lo creó.
_Antonio Mazón
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_Aunque hay historiadores de cine, cronistas de cine, enviados especiales de cine, críticos de cine, escritores de cine... en realidad incluso quienes consideramos expertos en la materia sencillamente expresan su opinión sobre lo que conocen. En mi más humilde condición de amante del cine es lo que en realidad hago, expreso mi opinión sobre lo que conozco, en realidad más bien me centro en expresar mi amor por el cine que me hace amar más la vida, o que me parece más valioso para la vida, cosas por supuesto subjetivas.
_Lo que quiero comentar es que el crítico de cine, por mucha preparación que tenga para el análisis cinematográfico, aunque haya estudiado cine, aunque posea un bagaje cultural importante y una capacidad crítica encomiable, dará su opinión sobre una película y no podrá ver todas las películas que probablemente merezca la pena ver. Y esto último, las películas que quizá merezca la pena ver, también es una opinión en realidad.
_Quiero ser entendido, digo que la crítica de cine es subjetiva al abordar una película en concreto, y muy incompleta al abordar la historia del cine en su conjunto. Y esto no son críticas a la crítica, son simplemente cosas naturales pero que no hay que obviar. Incluso el más apasionado y lúcido crítico de cine tendrá un tiempo y posibilidades de acceso al material cinematográfico, por lo que incluso viendo varias películas a lo largo del día (y aún teniendo afición y pasión por el cine puede ser algo heroico) apenas podrá ver unos miles de películas en toda su vida, y nunca jamás el cuantioso legado cinematográfico desaparecido, del que se tienen referencias pero que generaciones enteras de críticas jamás han visto ni verán. La vida es corta, el cine es largo, y un crítico humilde es consciente de que ha visto lo que ha podido, no todo, y que nunca podrá verlo todo. Un historiador de cine aún debe ser más consciente de que escribe una historia sobre lo que conoce pero no lo conoce todo, e incluso debe sentir que la suya es una de las posibles historias del cine, nunca la única, la última ni la completa. Las historias del cine siempre son incompletas y siempre son subjetivas. También una pequeña historia del cine, claro, hoy en realidad soy tan consciente de lo grande que es el cine, de lo inabarcable que es...
_Al hacer una historia del cine siempre se hace una historia incompleta y subjetiva porque se incluye lo que se considera significativo de entre lo que se conoce, que no puede ser todo al ser la filmografía histórica inabarcable. Las historias del cine han de ser siempre intentos, ensayos, apuntes... con un espíritu más complementario que dogmático en mi opinión. La historia del cine en realidad no se puede escribir pero lo más cercano nacería de la unión de todas las escritas. Cada historia del cine aporta algo, ninguna puede sentar cátedra y ser la última palabra por dos razones: cada historiador de cine escribe su visión de la historia del cine, y porque por lúcida que sea su visión no puede haberlo visto todo, puede ser una historia maravillosamente bien escrita pero no por ello podrá abordarlo todo. Ningún crítico ni historiador de cine llega a todo, el cine es inabarcable.
_Al hacer la crítica de una película incluso el crítico con más bagaje cinéfilo y crítico a cuestas, incluso el más culto y conocedor, bien mirado, lo que hace es expresar su opinión, que puede verse condicionada por cuestiones personales (educación, cultura, creencias...) y también ambientales (el entorno, la calidad de la proyección, el respeto o no en la sala ante la proyección), además de eventuales accidentes que pueden hacer que en el momento de la proyección el crítico no se encuentre muy bien de salud o algún asunto personal le preocupe y no le permita concentrarse completamente en la película. Son cosas que ocurren, hay malos días, hay malas proyecciones, hay malos prejuicios que probablemente tenemos todos... Y como resultado de todo esto, y de que no hay dos personas iguales, cada crítica de cine es subjetiva, y así debe ser siempre.
_Las críticas de películas son subjetivas, son opiniones, aunque no todas las opiniones son respetables. Con esto quiero decir que la crítica debe ser libre, no condicionada exteriormente por grupos económicos de presión o intereses comerciales por ejemplo. Una crítica de cine que estuviera teledirigida a lograr que el público se acercara a ver una película porque se recibe un tanto de la productora, no sería respetable, no sería una crítica libre sino publicidad encubierta. Una crítica de cine que por animadversión a un director, actor... se dedicara a lanzarle más piedras que palabras, tampoco sería respetable. El dinero y el odio personal no podrían dar una crítica respetable. Tampoco podría ser respetable una crítica hecha sin ver toda la película con atención, no simplemente estar en el cine sino ser uno con la película. Tampoco sería muy fiable una crítica fanática en la que se hace un monumento en vez de un análisis de una película. Una crítica puede ser una declaración de amor, pero antes debe ser una crítica de cine, o sería sólo una crítica vacía.
_¿Y qué es una crítica de cine? En eso hay varios enfoques (ver enlace) según Laurent Jullier hay seis criterios: el éxito, la técnica, la edificación, la emoción, la originalidad y la coherencia. Y quizá hayan más...
_A lo largo de la historia del cine la cantidad y calidad de la crítica sobre cine es apreciable, aunque jamás hay que olvidar que ninguna crítica es la crítica, ninguna historia del cine es la Historia del cine, que no hay autoridades en materia de cine en el sentido de que incluso quienes más cine han podido ver y más escriben sobre cine expresan su opinión sobre lo que han podido ver, que no es todo. Y en realidad no hay unanimidad posible entre la crítica de cine ni sobre géneros, ni sobre la filmografía de un director, ni sobre una sola película, hasta tal punto que la misma película puede llegar a ser considerada muy mala por un crítico y un trabajo soberbio por otro crítico.
_Al empezar un libro sobre cine, un apartado se titulaba "crítica de la crítica", y efectivamente el autor citaba la bibliografía y la criticaba. Y si la élite crítica no es unánime, ni puede serlo, eso tan sólo es una prueba más de que en realidad todo el mundo puede expresar sobre cine su opinión mientras no haga del todo una parte, por ejemplo generalizar sobre las virtudes o defectos de un género o un autor sin haberlo visto todo.
_Igual que no es bueno el hombre de un solo libro tampoco creo que sea bueno que un cinéfilo sólo lea las críticas de un crítico, y siempre me ha parecido algo preocupante que la opinión de un crítico de cine pueda ser muy relevante siendo que en realidad un crítico expresa una opinión, no un dictamen científico irrefutable, que un crítico puede tener un mal día, o un prejuicio al respecto o alguna animadversión personal o... Porque un crítico de cine es un ser humano, aunque lamentablemente hay críticas de cine y críticos que parecen haber inventado el cine, ¡e incluso la vida, faltaría más!.
_Un historiador y/o crítico de cine, en mi opinión como aprendiz de ambas tareas, debe tener un gran amor al cine y aún más amor a la vida, y una humildad capaz de reconocer las limitaciones intelectuales, de atención, los prejuicios que puede tener, la posibilidad de errar como ser humano en una apreciación, ser consciente de que se tienen malos momentos y malos días... y que todo eso después se refleja en lo que se escribe sobre cine. Y también debe ser consciente de que la suya será una más entre las opiniones, nunca la única, la definitiva, la válida, que una crítica de cine se puede criticar, en realidad una crítica de cine debe ser criticada por el espectador una vez ha visto la película. Quizá esa crítica de la crítica es la que nos acercará a unos críticos de cine concretos, o a unos enfoques concretos, aunque más de una vez discreparemos con los críticos que más apreciamos, pues afortunadamente todos los amantes, cinéfilos y espectadores de cine en realidad somos críticos de cine. Unos más pequeños y otros más grandes; unos por afición y otros también por profesión.
_Quizá opinar sobre cine, criticar una película, una época del cine, un género, un director... sea algo al mismo tiempo importante y al mismo tiempo poco importante porque la labor crítica puede ser influyente o no serlo, pero incluso influyentes críticas de otras épocas han sido descartadas posteriormente, al igual que directores y películas denostados o ninguneados con el tiempo han sido descubiertos, rehabilitados, valorados... Encendidas alabanzas a directores y películas hoy quizá nos sonrojarían, al igual que otras nos indignarían, por lo que la crítica de cine también tiene un componente histórico y cada época suele juzgar según sus valores, y aunque se afirme que las obras valiosas perduran en el tiempo, el caso es que en el tiempo perduran las obras que perduran, ni todas las valiosas perduran ni todas las que perduran son valiosas. Es importante que haya varias, muchas historias y críticas de cine porque cada una aporta puntos de vista diferentes sobre la historia del cine y las películas. Paradójicamente todas las críticas e historias del cine son importantes y ninguna lo es, porque ninguna es la definitiva, la que lo dice todo, y porque todas aportan algo, al menos todas las que merecen ser llamadas críticas.
_Hay comentarios que no pueden llamarse críticas de cine porque son publicidad, libelos, suposiciones perezosas (si un crítico se ha dormido en la proyección o se ha ausentado, por ejemplo), pero en todos los demás casos son críticas criticables, desde luego, pero merecen formar parte de la siempre incompleta y interminable labor de análisis cinematográfico.
_También hay que hablar de los teóricos del cine, cuyas ideas influyen en la concepción, análisis de la imagen, interpretación semiológica..., campos ya reservados a estudiosos y catedráticos que de todas formas, aún teniendo doctorados, serán buenos cinéfilos si no sientan cátedra cuando hablen de cine.
_Por mi parte, espero que se entienda todo este rincón de cine como mi opinión personal, parcial, incluso enormemente ignorante, sobre la inabarcable historia del cine y películas que a mí me han dado algo valioso en esta vida.
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http://www.fipresci.org/
http://www.paidos.com/lib.asp?COD=34167
http://www.rcm.cu/trabajos/2008/agosto/04/mazoncine.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%ADtica_cinematogr%C3%A1fica
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_Antonio Mazón
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_Aunque hay historiadores de cine, cronistas de cine, enviados especiales de cine, críticos de cine, escritores de cine... en realidad incluso quienes consideramos expertos en la materia sencillamente expresan su opinión sobre lo que conocen. En mi más humilde condición de amante del cine es lo que en realidad hago, expreso mi opinión sobre lo que conozco, en realidad más bien me centro en expresar mi amor por el cine que me hace amar más la vida, o que me parece más valioso para la vida, cosas por supuesto subjetivas.
_Lo que quiero comentar es que el crítico de cine, por mucha preparación que tenga para el análisis cinematográfico, aunque haya estudiado cine, aunque posea un bagaje cultural importante y una capacidad crítica encomiable, dará su opinión sobre una película y no podrá ver todas las películas que probablemente merezca la pena ver. Y esto último, las películas que quizá merezca la pena ver, también es una opinión en realidad.
_Quiero ser entendido, digo que la crítica de cine es subjetiva al abordar una película en concreto, y muy incompleta al abordar la historia del cine en su conjunto. Y esto no son críticas a la crítica, son simplemente cosas naturales pero que no hay que obviar. Incluso el más apasionado y lúcido crítico de cine tendrá un tiempo y posibilidades de acceso al material cinematográfico, por lo que incluso viendo varias películas a lo largo del día (y aún teniendo afición y pasión por el cine puede ser algo heroico) apenas podrá ver unos miles de películas en toda su vida, y nunca jamás el cuantioso legado cinematográfico desaparecido, del que se tienen referencias pero que generaciones enteras de críticas jamás han visto ni verán. La vida es corta, el cine es largo, y un crítico humilde es consciente de que ha visto lo que ha podido, no todo, y que nunca podrá verlo todo. Un historiador de cine aún debe ser más consciente de que escribe una historia sobre lo que conoce pero no lo conoce todo, e incluso debe sentir que la suya es una de las posibles historias del cine, nunca la única, la última ni la completa. Las historias del cine siempre son incompletas y siempre son subjetivas. También una pequeña historia del cine, claro, hoy en realidad soy tan consciente de lo grande que es el cine, de lo inabarcable que es...
_Al hacer una historia del cine siempre se hace una historia incompleta y subjetiva porque se incluye lo que se considera significativo de entre lo que se conoce, que no puede ser todo al ser la filmografía histórica inabarcable. Las historias del cine han de ser siempre intentos, ensayos, apuntes... con un espíritu más complementario que dogmático en mi opinión. La historia del cine en realidad no se puede escribir pero lo más cercano nacería de la unión de todas las escritas. Cada historia del cine aporta algo, ninguna puede sentar cátedra y ser la última palabra por dos razones: cada historiador de cine escribe su visión de la historia del cine, y porque por lúcida que sea su visión no puede haberlo visto todo, puede ser una historia maravillosamente bien escrita pero no por ello podrá abordarlo todo. Ningún crítico ni historiador de cine llega a todo, el cine es inabarcable.
_Al hacer la crítica de una película incluso el crítico con más bagaje cinéfilo y crítico a cuestas, incluso el más culto y conocedor, bien mirado, lo que hace es expresar su opinión, que puede verse condicionada por cuestiones personales (educación, cultura, creencias...) y también ambientales (el entorno, la calidad de la proyección, el respeto o no en la sala ante la proyección), además de eventuales accidentes que pueden hacer que en el momento de la proyección el crítico no se encuentre muy bien de salud o algún asunto personal le preocupe y no le permita concentrarse completamente en la película. Son cosas que ocurren, hay malos días, hay malas proyecciones, hay malos prejuicios que probablemente tenemos todos... Y como resultado de todo esto, y de que no hay dos personas iguales, cada crítica de cine es subjetiva, y así debe ser siempre.
_Las críticas de películas son subjetivas, son opiniones, aunque no todas las opiniones son respetables. Con esto quiero decir que la crítica debe ser libre, no condicionada exteriormente por grupos económicos de presión o intereses comerciales por ejemplo. Una crítica de cine que estuviera teledirigida a lograr que el público se acercara a ver una película porque se recibe un tanto de la productora, no sería respetable, no sería una crítica libre sino publicidad encubierta. Una crítica de cine que por animadversión a un director, actor... se dedicara a lanzarle más piedras que palabras, tampoco sería respetable. El dinero y el odio personal no podrían dar una crítica respetable. Tampoco podría ser respetable una crítica hecha sin ver toda la película con atención, no simplemente estar en el cine sino ser uno con la película. Tampoco sería muy fiable una crítica fanática en la que se hace un monumento en vez de un análisis de una película. Una crítica puede ser una declaración de amor, pero antes debe ser una crítica de cine, o sería sólo una crítica vacía.
_¿Y qué es una crítica de cine? En eso hay varios enfoques (ver enlace) según Laurent Jullier hay seis criterios: el éxito, la técnica, la edificación, la emoción, la originalidad y la coherencia. Y quizá hayan más...
_A lo largo de la historia del cine la cantidad y calidad de la crítica sobre cine es apreciable, aunque jamás hay que olvidar que ninguna crítica es la crítica, ninguna historia del cine es la Historia del cine, que no hay autoridades en materia de cine en el sentido de que incluso quienes más cine han podido ver y más escriben sobre cine expresan su opinión sobre lo que han podido ver, que no es todo. Y en realidad no hay unanimidad posible entre la crítica de cine ni sobre géneros, ni sobre la filmografía de un director, ni sobre una sola película, hasta tal punto que la misma película puede llegar a ser considerada muy mala por un crítico y un trabajo soberbio por otro crítico.
_Al empezar un libro sobre cine, un apartado se titulaba "crítica de la crítica", y efectivamente el autor citaba la bibliografía y la criticaba. Y si la élite crítica no es unánime, ni puede serlo, eso tan sólo es una prueba más de que en realidad todo el mundo puede expresar sobre cine su opinión mientras no haga del todo una parte, por ejemplo generalizar sobre las virtudes o defectos de un género o un autor sin haberlo visto todo.
_Igual que no es bueno el hombre de un solo libro tampoco creo que sea bueno que un cinéfilo sólo lea las críticas de un crítico, y siempre me ha parecido algo preocupante que la opinión de un crítico de cine pueda ser muy relevante siendo que en realidad un crítico expresa una opinión, no un dictamen científico irrefutable, que un crítico puede tener un mal día, o un prejuicio al respecto o alguna animadversión personal o... Porque un crítico de cine es un ser humano, aunque lamentablemente hay críticas de cine y críticos que parecen haber inventado el cine, ¡e incluso la vida, faltaría más!.
_Un historiador y/o crítico de cine, en mi opinión como aprendiz de ambas tareas, debe tener un gran amor al cine y aún más amor a la vida, y una humildad capaz de reconocer las limitaciones intelectuales, de atención, los prejuicios que puede tener, la posibilidad de errar como ser humano en una apreciación, ser consciente de que se tienen malos momentos y malos días... y que todo eso después se refleja en lo que se escribe sobre cine. Y también debe ser consciente de que la suya será una más entre las opiniones, nunca la única, la definitiva, la válida, que una crítica de cine se puede criticar, en realidad una crítica de cine debe ser criticada por el espectador una vez ha visto la película. Quizá esa crítica de la crítica es la que nos acercará a unos críticos de cine concretos, o a unos enfoques concretos, aunque más de una vez discreparemos con los críticos que más apreciamos, pues afortunadamente todos los amantes, cinéfilos y espectadores de cine en realidad somos críticos de cine. Unos más pequeños y otros más grandes; unos por afición y otros también por profesión.
_Quizá opinar sobre cine, criticar una película, una época del cine, un género, un director... sea algo al mismo tiempo importante y al mismo tiempo poco importante porque la labor crítica puede ser influyente o no serlo, pero incluso influyentes críticas de otras épocas han sido descartadas posteriormente, al igual que directores y películas denostados o ninguneados con el tiempo han sido descubiertos, rehabilitados, valorados... Encendidas alabanzas a directores y películas hoy quizá nos sonrojarían, al igual que otras nos indignarían, por lo que la crítica de cine también tiene un componente histórico y cada época suele juzgar según sus valores, y aunque se afirme que las obras valiosas perduran en el tiempo, el caso es que en el tiempo perduran las obras que perduran, ni todas las valiosas perduran ni todas las que perduran son valiosas. Es importante que haya varias, muchas historias y críticas de cine porque cada una aporta puntos de vista diferentes sobre la historia del cine y las películas. Paradójicamente todas las críticas e historias del cine son importantes y ninguna lo es, porque ninguna es la definitiva, la que lo dice todo, y porque todas aportan algo, al menos todas las que merecen ser llamadas críticas.
_Hay comentarios que no pueden llamarse críticas de cine porque son publicidad, libelos, suposiciones perezosas (si un crítico se ha dormido en la proyección o se ha ausentado, por ejemplo), pero en todos los demás casos son críticas criticables, desde luego, pero merecen formar parte de la siempre incompleta y interminable labor de análisis cinematográfico.
_También hay que hablar de los teóricos del cine, cuyas ideas influyen en la concepción, análisis de la imagen, interpretación semiológica..., campos ya reservados a estudiosos y catedráticos que de todas formas, aún teniendo doctorados, serán buenos cinéfilos si no sientan cátedra cuando hablen de cine.
_Por mi parte, espero que se entienda todo este rincón de cine como mi opinión personal, parcial, incluso enormemente ignorante, sobre la inabarcable historia del cine y películas que a mí me han dado algo valioso en esta vida.
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http://www.fipresci.org/
http://www.paidos.com/lib.asp?COD=34167
http://www.rcm.cu/trabajos/2008/agosto/04/mazoncine.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%ADtica_cinematogr%C3%A1fica
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31/10/08
los géneros cinematográficos
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_Hay películas que no se adscriben a un género cinematográfico concreto, algunas los ensanchan o crean subgéneros y muchísimas películas, la mayoría, son películas de género. En el Hollywood clásico se apeló al star system tanto como a los géneros bien definidos, con resultados de taquilla destacables.
_Centrando la cuestión en los géneros cinematográficos conviene decir que tienen ventajas para las productoras porque al delimitar a qué género pertenece, cada película se asienta en unas bases y normas, las convenciones propias de cada género, incluso si ocasionalmente las trasciende o las esquiva, y además es una manera de crear y captar un público afín con el propio género. Para el espectador el cine de género tiene la ventaja de que le es fácil ver una película del género que prefiere, en teoría de las que más le gustan, pues hay espectadores de género tanto como películas de género, y también es una ventaja para el espectador que quiere ver una película de cierto género en un momento concreto. A veces queremos ver una comedia, o una del oeste o...
_Las convenciones de todos los géneros se toman licencias, como casi todo el cine se toma muchas licencias dicho sea de paso. La ciencia-ficción, el cine fantástico, la animación y el musical por ejemplo no se basan mucho en la verosimilitud, incluso prescinden deliberadamente de ella, y más bien se basan en la imaginación, idealización, exageración, deformación, intensificación... Hay que recordar que el cine suele tener ya de por sí bastante poca verosimilitud si nos fijamos en las elipsis temporales, pues en apenas hora y media una película recorre días o incluso años, décadas, siglos... Pocas películas intentan ser en tiempo real, por ejemplo. Y el cine suele idealizar, exagerar, deformar o manipular intencionadamente la realidad con voluntad expresiva, como por ejemplo en el apartado del director de fotografía, que a menudo atenúa o intensifica los colores reales, por no hablar de los subrayados, contrapuntos y demás efectos que puede lograr la incorporación de música ajena al sonido real de la película... Con esto quiero decir que la verosimilitud, en fin, quien busque verosimilitud quizá no vea una película estrictamente verosímil en toda su vida, y el cine no tiene que ser verosímil en realidad, puede serlo, puede ser simbólico, puede ser de muchas maneras, y en el mejor de los casos llega a lo mejor del corazón de las personas.
_Algunos géneros son, fueron o serán muy populares, pero (más allá de su éxito en las taquillas del cine o en las televisivas y cibernéticas) todos los géneros ofrecen magníficas posibilidades para que, con talento, se puedan crear películas maravillosas. La realidad, claro está, es que la mayoría de las películas de todos los géneros (incluso las que no se adscriben a ningún género) no son obras maestras ni películas de gran nivel, pero se debe siempre a una cuestión de talento, pues hacer una buena película no es fácil, igual que hacer cualquier cosa bien en la vida, y sobre todo en el arte, no es fácil.
_Todos los géneros han dado obras maestras a la historia del cine, sin embargo parece que cada uno de los géneros tiene sus detractores, y es habitual despreciar géneros enteros (¡ahí es nada!) ignorante o injustamente, porque no se han conocido sus mejores obras sino las del montón (con lo que se juzga no desde la cima del género sino desde la mediocridad y la maleza) o porque no se disfruta con el género en concreto y se toma al género por equivocado cuando en realidad cada género ofrece unas convenciones y el espectador acepta su liturgia o no la acepta, pero las bases de cada género no son buenas ni malas, están más allá del bien y del mal... sin embargo hay quien se erige en inquisidor y considera que si algo no le gusta es porque es malo, y eso es injusto porque las cosas no son buenas o malas porque nos gusten y en cine, ¿quién tiene la última palabra de lo que tiene calidad y no la tiene siendo que la apreciación del arte es subjetiva y ni la propia crítica cinematográfica es unánime siempre?. Todas las opiniones sobre arte merecen ser escuchadas pues en teoría puede aportar tanto la de un recién llegado como la de un experto en la materia... cada cual tendrá su vida a cuestas y su bagaje, incluso sus prejuicios a cuestas, pero cuando alguien desprecia un género por completo porque no le gusta ese género lo honrado en mi opinión es sencillamente decir que no le gusta el género y no intentar arruinar el placer a los que sí lo disfrutan, haciéndolo de menos. Ese género no es para mí, y se va uno a ver películas del género que le guste. Sin embargo se harta uno de oír que el musical es inverosímil, el menosprecio también en literatura del terror y el erotismo, y del cine sexual las peores pestes imaginables, la animación hay quien no la considera ni cine, el western lo acusan de mil cosas despreciables, el cine bélico se deja en menos de lo que es a veces, el de aventuras se califica de simple escapismo y entretenimiento banal, el romántico lo dejan en almibarado y convencional, el drama es calificado de pretencioso, los melodramas son tildados de exagerados o lacrimógenos, y sin extenderme más el documental queda relegado a ser como el hermano pobre del cine, por no hablar de las veleidades artísticas que se critican a menudo al film-ensayo. Y la lista sería más larga, pero son todo acusaciones generalizadas que no se sostienen en pie ante un análisis con conocimiento de causa de las obras maestras de la historia del cine que pertenecen a cada uno de los géneros. Hay películas que son así, pero todas las películas del mismo género no son iguales, es homogenizador y reduccionista generalizar por lo bajo, es despreciar la grandeza de cada género, la grandeza de las obras logradas de cada género, y despreciar al propio cine, robarle parte de su grandeza.
_La historia del cine muestra la existencia de obras maestras en todos los géneros, lo que sucede es que se critica todo un género completo (miles de películas que nadie hemos podido ver por completo, con lo que todos empezamos por ser ignorantes) sin mirar sus obras más logradas, las que verdaderamente son el florecimiento del género, su sentido, su razón de ser y su gloria. Miran las obras corrientes o malas y despectivamente concluyen que el resto serán iguales, pero no han visto ni la entrada del piso... o aunque hayan visto incluso obras más logradas de un género, como tienen reparo o animadversión incluso a ese género (por razones personales) concluyen, con gran alboroto, dictando sentencia, que el género es despreciable, sus bases están equivocadas o cosas por el estilo. La realidad es que se consideran más que nadie, su palabra es la última palabra, y si un género no les gusta consideran que el género es malo, ofende por lo visto a su intelecto o sensibilidad superior, y lo critican por todos los lados.
_Sin embargo cada género tiene sus convenciones, que el espectador acepta o no acepta, no tiene porqué aceptarlas pero que no le hagan disfrutar no significa que sean convenciones equivocadas, que el género tenga pegas. A mí el género bélico no me entusiasma por lo general, pero he llegado a la conclusión de que sus bases no pueden estar equivocadas cuando hay películas bélicas que están logradas, y no las he visto todas, claro, debe haber más. Además incluso cuando no se ha visto mucho de un género habría que dar el beneficio de la duda, y pensar que entre lo que no hemos visto puede haber una obra lograda. Como siempre que la película sea buena depende del talento, no del género que se aborde, ni siquiera en gran parte de los medios que se disponga, pues de ser así cuanto más cara fuera una película mejor sería, y está claro que ha habido presupuestos de quitar el hipo que han dado unas películas para echar a correr y no parar hasta llegar a Marte. Y repito, quién dice que sólo es una buena película si a él le parece buena, hay que respetar las opiniones ajenas, pues el cine y el arte no son matemáticas. Al menos hay que tener la humildad de considerar que uno puede tener un prejuicio, un mal día o una incapacidad para comprender totalmente una película. Y quien no tenga esa cierta humildad más que cinéfilo o crítico se cree el padre del invento, una autoridad en la materia, como las autoridades sanitarias que advierten...
_Cada género apela a unas convenciones e incluso sensibilidades, tramas, tratamientos... Hay que darse cuenta de que hay factores subjetivos que nos hacen más afines con unos géneros y nos alejan de otros. A mí el bélico por ejemplo no me atrae porque no tengo la guerra por solución de nada sino más bien por una manera de crear más problemas, pero esto es mi opinión, yo me siento más predispuesto a la comedia por ejemplo, pero de todas maneras el género bélico no está equivocado de raíz pues incluso en dicho género cabe la posibilidad de plasmar sentimientos humanos positivos como la solidaridad o incluso el intento de comprensión del otro, el que se considera enemigo. Todos los géneros son dignos y respetables. Cada película en concreto puede ser criticada pero no por pertenecer a un género u otro, lo que sería como criticar a una persona por ser de tal familia o de tal otra, lo que es una especie de racismo. Sin embargo si alguien por ejemplo tiene reparos (por sensibilidad o cuestiones religiosas) hacia el desnudo, no querrá saber del cine erótico y mucho menos del cine sexual, pero eso no invalida estos géneros.
_Nunca se ha hecho una película que le guste a todo el mundo, y toda película de género además es casi imposible que guste o siquiera la vean quienes se sienten a disgusto con ese género, sin embargo esa película en concreto para otras personas puede ser mala, del montón o una obra maestra de la historia del cine.
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_Hay películas que no se adscriben a un género cinematográfico concreto, algunas los ensanchan o crean subgéneros y muchísimas películas, la mayoría, son películas de género. En el Hollywood clásico se apeló al star system tanto como a los géneros bien definidos, con resultados de taquilla destacables.
_Centrando la cuestión en los géneros cinematográficos conviene decir que tienen ventajas para las productoras porque al delimitar a qué género pertenece, cada película se asienta en unas bases y normas, las convenciones propias de cada género, incluso si ocasionalmente las trasciende o las esquiva, y además es una manera de crear y captar un público afín con el propio género. Para el espectador el cine de género tiene la ventaja de que le es fácil ver una película del género que prefiere, en teoría de las que más le gustan, pues hay espectadores de género tanto como películas de género, y también es una ventaja para el espectador que quiere ver una película de cierto género en un momento concreto. A veces queremos ver una comedia, o una del oeste o...
_Las convenciones de todos los géneros se toman licencias, como casi todo el cine se toma muchas licencias dicho sea de paso. La ciencia-ficción, el cine fantástico, la animación y el musical por ejemplo no se basan mucho en la verosimilitud, incluso prescinden deliberadamente de ella, y más bien se basan en la imaginación, idealización, exageración, deformación, intensificación... Hay que recordar que el cine suele tener ya de por sí bastante poca verosimilitud si nos fijamos en las elipsis temporales, pues en apenas hora y media una película recorre días o incluso años, décadas, siglos... Pocas películas intentan ser en tiempo real, por ejemplo. Y el cine suele idealizar, exagerar, deformar o manipular intencionadamente la realidad con voluntad expresiva, como por ejemplo en el apartado del director de fotografía, que a menudo atenúa o intensifica los colores reales, por no hablar de los subrayados, contrapuntos y demás efectos que puede lograr la incorporación de música ajena al sonido real de la película... Con esto quiero decir que la verosimilitud, en fin, quien busque verosimilitud quizá no vea una película estrictamente verosímil en toda su vida, y el cine no tiene que ser verosímil en realidad, puede serlo, puede ser simbólico, puede ser de muchas maneras, y en el mejor de los casos llega a lo mejor del corazón de las personas.
_Algunos géneros son, fueron o serán muy populares, pero (más allá de su éxito en las taquillas del cine o en las televisivas y cibernéticas) todos los géneros ofrecen magníficas posibilidades para que, con talento, se puedan crear películas maravillosas. La realidad, claro está, es que la mayoría de las películas de todos los géneros (incluso las que no se adscriben a ningún género) no son obras maestras ni películas de gran nivel, pero se debe siempre a una cuestión de talento, pues hacer una buena película no es fácil, igual que hacer cualquier cosa bien en la vida, y sobre todo en el arte, no es fácil.
_Todos los géneros han dado obras maestras a la historia del cine, sin embargo parece que cada uno de los géneros tiene sus detractores, y es habitual despreciar géneros enteros (¡ahí es nada!) ignorante o injustamente, porque no se han conocido sus mejores obras sino las del montón (con lo que se juzga no desde la cima del género sino desde la mediocridad y la maleza) o porque no se disfruta con el género en concreto y se toma al género por equivocado cuando en realidad cada género ofrece unas convenciones y el espectador acepta su liturgia o no la acepta, pero las bases de cada género no son buenas ni malas, están más allá del bien y del mal... sin embargo hay quien se erige en inquisidor y considera que si algo no le gusta es porque es malo, y eso es injusto porque las cosas no son buenas o malas porque nos gusten y en cine, ¿quién tiene la última palabra de lo que tiene calidad y no la tiene siendo que la apreciación del arte es subjetiva y ni la propia crítica cinematográfica es unánime siempre?. Todas las opiniones sobre arte merecen ser escuchadas pues en teoría puede aportar tanto la de un recién llegado como la de un experto en la materia... cada cual tendrá su vida a cuestas y su bagaje, incluso sus prejuicios a cuestas, pero cuando alguien desprecia un género por completo porque no le gusta ese género lo honrado en mi opinión es sencillamente decir que no le gusta el género y no intentar arruinar el placer a los que sí lo disfrutan, haciéndolo de menos. Ese género no es para mí, y se va uno a ver películas del género que le guste. Sin embargo se harta uno de oír que el musical es inverosímil, el menosprecio también en literatura del terror y el erotismo, y del cine sexual las peores pestes imaginables, la animación hay quien no la considera ni cine, el western lo acusan de mil cosas despreciables, el cine bélico se deja en menos de lo que es a veces, el de aventuras se califica de simple escapismo y entretenimiento banal, el romántico lo dejan en almibarado y convencional, el drama es calificado de pretencioso, los melodramas son tildados de exagerados o lacrimógenos, y sin extenderme más el documental queda relegado a ser como el hermano pobre del cine, por no hablar de las veleidades artísticas que se critican a menudo al film-ensayo. Y la lista sería más larga, pero son todo acusaciones generalizadas que no se sostienen en pie ante un análisis con conocimiento de causa de las obras maestras de la historia del cine que pertenecen a cada uno de los géneros. Hay películas que son así, pero todas las películas del mismo género no son iguales, es homogenizador y reduccionista generalizar por lo bajo, es despreciar la grandeza de cada género, la grandeza de las obras logradas de cada género, y despreciar al propio cine, robarle parte de su grandeza.
_La historia del cine muestra la existencia de obras maestras en todos los géneros, lo que sucede es que se critica todo un género completo (miles de películas que nadie hemos podido ver por completo, con lo que todos empezamos por ser ignorantes) sin mirar sus obras más logradas, las que verdaderamente son el florecimiento del género, su sentido, su razón de ser y su gloria. Miran las obras corrientes o malas y despectivamente concluyen que el resto serán iguales, pero no han visto ni la entrada del piso... o aunque hayan visto incluso obras más logradas de un género, como tienen reparo o animadversión incluso a ese género (por razones personales) concluyen, con gran alboroto, dictando sentencia, que el género es despreciable, sus bases están equivocadas o cosas por el estilo. La realidad es que se consideran más que nadie, su palabra es la última palabra, y si un género no les gusta consideran que el género es malo, ofende por lo visto a su intelecto o sensibilidad superior, y lo critican por todos los lados.
_Sin embargo cada género tiene sus convenciones, que el espectador acepta o no acepta, no tiene porqué aceptarlas pero que no le hagan disfrutar no significa que sean convenciones equivocadas, que el género tenga pegas. A mí el género bélico no me entusiasma por lo general, pero he llegado a la conclusión de que sus bases no pueden estar equivocadas cuando hay películas bélicas que están logradas, y no las he visto todas, claro, debe haber más. Además incluso cuando no se ha visto mucho de un género habría que dar el beneficio de la duda, y pensar que entre lo que no hemos visto puede haber una obra lograda. Como siempre que la película sea buena depende del talento, no del género que se aborde, ni siquiera en gran parte de los medios que se disponga, pues de ser así cuanto más cara fuera una película mejor sería, y está claro que ha habido presupuestos de quitar el hipo que han dado unas películas para echar a correr y no parar hasta llegar a Marte. Y repito, quién dice que sólo es una buena película si a él le parece buena, hay que respetar las opiniones ajenas, pues el cine y el arte no son matemáticas. Al menos hay que tener la humildad de considerar que uno puede tener un prejuicio, un mal día o una incapacidad para comprender totalmente una película. Y quien no tenga esa cierta humildad más que cinéfilo o crítico se cree el padre del invento, una autoridad en la materia, como las autoridades sanitarias que advierten...
_Cada género apela a unas convenciones e incluso sensibilidades, tramas, tratamientos... Hay que darse cuenta de que hay factores subjetivos que nos hacen más afines con unos géneros y nos alejan de otros. A mí el bélico por ejemplo no me atrae porque no tengo la guerra por solución de nada sino más bien por una manera de crear más problemas, pero esto es mi opinión, yo me siento más predispuesto a la comedia por ejemplo, pero de todas maneras el género bélico no está equivocado de raíz pues incluso en dicho género cabe la posibilidad de plasmar sentimientos humanos positivos como la solidaridad o incluso el intento de comprensión del otro, el que se considera enemigo. Todos los géneros son dignos y respetables. Cada película en concreto puede ser criticada pero no por pertenecer a un género u otro, lo que sería como criticar a una persona por ser de tal familia o de tal otra, lo que es una especie de racismo. Sin embargo si alguien por ejemplo tiene reparos (por sensibilidad o cuestiones religiosas) hacia el desnudo, no querrá saber del cine erótico y mucho menos del cine sexual, pero eso no invalida estos géneros.
_Nunca se ha hecho una película que le guste a todo el mundo, y toda película de género además es casi imposible que guste o siquiera la vean quienes se sienten a disgusto con ese género, sin embargo esa película en concreto para otras personas puede ser mala, del montón o una obra maestra de la historia del cine.
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30/10/08
el amor y el sexo mostrados con naturalidad
_Quizá el momento más ardiente del amor en el cine sea el instante apasionado, arrebatador, en el que, en "Ordet" de Dreyer, el marido dice, aún cuando su mujer yace muerta, que todavía la desea. Quien no entienda ese sentimiento y lo considere simplemente lascivo (aunque la lascivia tiene más mala prensa de la que merece) sabe poco del amor, más bien nada. El amor es erótico por naturaleza. A menudo hay deseo sexual sin amor, pero el amor siempre incluye el deseo sexual. Pero en el cine...
_El amor y el sexo mostrados con naturalidad en el cine, ¿cuándo van de la mano?. Algo falla cuando existen películas que expresan magistralmente los recovecos de las relaciones amorosas pero se quedan al entrar en la alcoba, o como mucho cuando ya se va a pasar a la sexualidad manifiesta. Es algo que no necesita mucha explicación que una parte del amor es la ternura y otra el erotismo, amar sin desear sexualmente es imposible, se puede desear sexualmente sin amar, cosa que sucede a menudo, pero insisto en que si se ama a alguien también hay deseo sexual en ese amor. Esto es tan natural que el Cantar de los cantares ya lo expresa maravillosamente bien. En el cine, sin embargo, la costumbre es que o se ve un romanticismo sin sexo (como si aún hubiera que velar lo que ocurre entre dos personas que se aman cuando están en la intimidad) o se realizan películas de cine sexual, género muy digno y respetable, muy denostado pero que yo considero positivo, legítimo, útil y en sus mejores obras enriquecedor e imaginativo.
_El cine sexual, como su género indica, no suele ser romántico (aunque hay cine sexual de corte romántico) y aunque ocasionalmente lo sea su mayor interés serán las escenas sexuales, al igual que un musical tiene su mayor interés en sus números musicales. En realidad al musical se le achaca su falta de verosimilitud y esa misma falta de verosimilitud se le puede achacar al cine sexual, en un género la gente se pone a bailar y a cantar y en el otro a divertirse sexualmente... Pero eso sólo se nota en el cine musical o sexual que no da la talla de su género. En una buena película sexual o musical la ficción es creíble, resulta fluida y natural.
_Entonces, lo que sucede es que o bien se contempla una película romántica sin todo el romanticismo real, que incluye la ternura, el deseo, el sexo, o se contempla una película sexual en la que con suerte puede haber una ambientación o un intento de historia romántica, pero casi por obligación tratada muy ligeramente. Y es normal porque el cine sexual, en caso de extenderse mucho en explicar y detallar otros aspectos de las relaciones personales ya no sería cine sexual sino cine romántico.
_Puede ser que se haya realizado alguna película, digamos que convencional, que al abordar la relación romántica por una vez (no hace falta más que una vez en toda la película) aborde sin efectismos ni recatos la intimidad sexual de la pareja. Los títulos que recientemente he podido ver con escenas sexuales e historias de pareja verdaderamente no son así, muestran contínuos escarceos pero no llegan a profundizar en la esencia de la relación, en los caracteres psicológicos, abordan sólo ligeramente la parte de ternura y afecto, las inseguridades, las complicaciones, malentendidos, discusiones y alegrías de la pareja más allá de la cama. Suelen ser películas más pansexualistas que románticas tal y como yo entiendo el romanticismo, como una mezcla (explosiva) de ternura, afecto y deseo sexual, con un grado de responsabilidad, preocupación y compromiso importantísimos.
_Películas como "El imperio de los sentidos" no creo que haya dos en el mundo, siendo un ejemplo soberbio del arrebato amoroso y sexual llevado hasta sus últimas consecuencias, aunque quizá no sea exactamente romántica en el sentido de que se decanta hacia la sexualidad por completo, lo que está muy bien de todas formas, pero yo entiendo el romanticismo más desde la base de la ternura y la comunicación y la sexualidad como una de sus manifestaciones, no su fin único ni último ni prioritario.
_Otros films más recientes con algo que aportar son "Intimidad" y "Shortbus". El primero aborda, a veces de manera aburrida, una relación efímera, no una relación romántica, y "Shortbus" es una película vitalista, desenfadada, muy divertida, un descubrimiento, pero aborda de forma coral varias manifestaciones y complicaciones sexuales, no una única relación en profundidad, y ya saben que me refiero tanto a profundidad psicológica como sexual, que ambas forman parte de la expresión humana.
_Quizá yo ignoro esa película en el que el romanticismo de una pareja no se recata ante su expresión sexual..., sé de más gente que de alguna manera la busca y no la encuentra o no la conoce (¿o no existe todavía?) por lo que si alguien ha visto algo así, por favor, compártalo con este rincón de cine, que el amor y el sexo cuando van enlazados hacen que la vida sea maravillosa.
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arrebatodecineoriginal@gmail.com
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_El amor y el sexo mostrados con naturalidad en el cine, ¿cuándo van de la mano?. Algo falla cuando existen películas que expresan magistralmente los recovecos de las relaciones amorosas pero se quedan al entrar en la alcoba, o como mucho cuando ya se va a pasar a la sexualidad manifiesta. Es algo que no necesita mucha explicación que una parte del amor es la ternura y otra el erotismo, amar sin desear sexualmente es imposible, se puede desear sexualmente sin amar, cosa que sucede a menudo, pero insisto en que si se ama a alguien también hay deseo sexual en ese amor. Esto es tan natural que el Cantar de los cantares ya lo expresa maravillosamente bien. En el cine, sin embargo, la costumbre es que o se ve un romanticismo sin sexo (como si aún hubiera que velar lo que ocurre entre dos personas que se aman cuando están en la intimidad) o se realizan películas de cine sexual, género muy digno y respetable, muy denostado pero que yo considero positivo, legítimo, útil y en sus mejores obras enriquecedor e imaginativo.
_El cine sexual, como su género indica, no suele ser romántico (aunque hay cine sexual de corte romántico) y aunque ocasionalmente lo sea su mayor interés serán las escenas sexuales, al igual que un musical tiene su mayor interés en sus números musicales. En realidad al musical se le achaca su falta de verosimilitud y esa misma falta de verosimilitud se le puede achacar al cine sexual, en un género la gente se pone a bailar y a cantar y en el otro a divertirse sexualmente... Pero eso sólo se nota en el cine musical o sexual que no da la talla de su género. En una buena película sexual o musical la ficción es creíble, resulta fluida y natural.
_Entonces, lo que sucede es que o bien se contempla una película romántica sin todo el romanticismo real, que incluye la ternura, el deseo, el sexo, o se contempla una película sexual en la que con suerte puede haber una ambientación o un intento de historia romántica, pero casi por obligación tratada muy ligeramente. Y es normal porque el cine sexual, en caso de extenderse mucho en explicar y detallar otros aspectos de las relaciones personales ya no sería cine sexual sino cine romántico.
_Puede ser que se haya realizado alguna película, digamos que convencional, que al abordar la relación romántica por una vez (no hace falta más que una vez en toda la película) aborde sin efectismos ni recatos la intimidad sexual de la pareja. Los títulos que recientemente he podido ver con escenas sexuales e historias de pareja verdaderamente no son así, muestran contínuos escarceos pero no llegan a profundizar en la esencia de la relación, en los caracteres psicológicos, abordan sólo ligeramente la parte de ternura y afecto, las inseguridades, las complicaciones, malentendidos, discusiones y alegrías de la pareja más allá de la cama. Suelen ser películas más pansexualistas que románticas tal y como yo entiendo el romanticismo, como una mezcla (explosiva) de ternura, afecto y deseo sexual, con un grado de responsabilidad, preocupación y compromiso importantísimos.
_Películas como "El imperio de los sentidos" no creo que haya dos en el mundo, siendo un ejemplo soberbio del arrebato amoroso y sexual llevado hasta sus últimas consecuencias, aunque quizá no sea exactamente romántica en el sentido de que se decanta hacia la sexualidad por completo, lo que está muy bien de todas formas, pero yo entiendo el romanticismo más desde la base de la ternura y la comunicación y la sexualidad como una de sus manifestaciones, no su fin único ni último ni prioritario.
_Otros films más recientes con algo que aportar son "Intimidad" y "Shortbus". El primero aborda, a veces de manera aburrida, una relación efímera, no una relación romántica, y "Shortbus" es una película vitalista, desenfadada, muy divertida, un descubrimiento, pero aborda de forma coral varias manifestaciones y complicaciones sexuales, no una única relación en profundidad, y ya saben que me refiero tanto a profundidad psicológica como sexual, que ambas forman parte de la expresión humana.
_Quizá yo ignoro esa película en el que el romanticismo de una pareja no se recata ante su expresión sexual..., sé de más gente que de alguna manera la busca y no la encuentra o no la conoce (¿o no existe todavía?) por lo que si alguien ha visto algo así, por favor, compártalo con este rincón de cine, que el amor y el sexo cuando van enlazados hacen que la vida sea maravillosa.
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arrebatodecineoriginal@gmail.com
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27/10/08
influencia cinematográfica y humana del cine sexual
_Hay quien dice que Lars Von Trier se inspiró en la manera de rodar de un subgénero porno para crear el decálogo y las consignas estéticas del movimiento Dogma. ¿Qué tendría de extraño?. Quizá hay supuestas élites intelectuales que piensan que el porno sólo es para lo evidente y carece de cualquier valor cinematográfico. Hay una mayoría de películas en todos los géneros que realmente carecen de valor no sólo cinematográfico sino humano.
_El porno, o cine sexual, sólo es un género más y por su utilidad (también el género musical, el romántico, el thriller, el terror... tienen su utilidad) o por la mezcla de utilidad y cinefilia, seguro que bastantes directores y personalidades de las artes y otras disciplinas humanas ocasional o incluso asiduamente contemplan películas sexuales.
_Sería muy bueno que se supiera que ese admirado escritor, ese político respetado, ese actor famoso, ese científico influyente... también aprecian el cine sexual, sobre el que pesa (como sobre la literatura de terror y la erótica) la losa de un desprecio y marginación injustificable. A fin de cuentas la inteligencia, el talento, la creatividad, la diligencia... y en fin, todas las cualidades humanas más sobresalientes, son perfectamente compatibles con un disfrute de la sexualidad explícita, incluso con un aprendizaje aún mayor de la sexualidad a través del cine sexual. Al cine sexual ¿no le debe al menos una generación humana una parte de su imaginario sexual e incluso el descubrimiento de más posibilidades sexuales?. Yo creo que sí, que el cine sexual ha abierto a bastante gente puertas que de otra manera quizá no hubieran abierto, o mucho más tarde. Al cine sexual de calidad aún no se le ha reconocido el bien que ha hecho, hace y hará por la humanidad.
_Por otra parte también creo que la excesivamente prolífica filmografía mundial de cine sexual puede ser sociológicamente reveladora de carencias sexuales arraigadas en las sociedades, y quizá también afectivas, pues quienes pueden vivir una historia romántica también suelen ver menos historias románticas... aunque el cine sexual tiene un gran potencial enriquecedor, como cualquier género cinematográfico.
_En cualquier caso el cine sexual, incluso en el caso menos imaginativo y enriquecedor, cuando es más bien compensatorio de alguna manera cumple una labor social positiva. Por supuesto siempre hablo de cine sexual entre personas que libremente deciden expresarse sexualmente, igual que libremente una persona busca un trabajo en una oficina o una persona decide ofrecer por voluntad propia servicios sexuales a otra a cambio de dinero. Y por más que moralistas algo ciegos ante la realidad de la vida digan que la pornografía y la prostitución degradan a la mujer (o al hombre) lo cierto es que hay mujeres y hombres que disfrutan mucho ofreciéndose sexualmente a la cámara o en la intimidad.
_El cine sexual, de todas maneras, ¿no es en gran parte el cine llevado a su máxima expresión?. El cine es observador o voyeur por naturaleza, y bien mirado, ¿qué es lo que más desea observar un voyeur?. Y además, ¿no es la sexualidad desatada una, si no la que más, de las expresiones humanas más profundas y vitalistas?. Sí lo es, y siempre lo será, por eso desde el nacimiento del cine, sin ir más lejos en España, ya en la época muda el rey se informaba (en una sala del palacio real) adecuadamente de las nuevas películas de "picardías", bonito nombre, muy galante, que por supuesto quiere decir algo más que pícaro y pillín... ¡¡¡Y se trataba del rey!!!
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_El porno, o cine sexual, sólo es un género más y por su utilidad (también el género musical, el romántico, el thriller, el terror... tienen su utilidad) o por la mezcla de utilidad y cinefilia, seguro que bastantes directores y personalidades de las artes y otras disciplinas humanas ocasional o incluso asiduamente contemplan películas sexuales.
_Sería muy bueno que se supiera que ese admirado escritor, ese político respetado, ese actor famoso, ese científico influyente... también aprecian el cine sexual, sobre el que pesa (como sobre la literatura de terror y la erótica) la losa de un desprecio y marginación injustificable. A fin de cuentas la inteligencia, el talento, la creatividad, la diligencia... y en fin, todas las cualidades humanas más sobresalientes, son perfectamente compatibles con un disfrute de la sexualidad explícita, incluso con un aprendizaje aún mayor de la sexualidad a través del cine sexual. Al cine sexual ¿no le debe al menos una generación humana una parte de su imaginario sexual e incluso el descubrimiento de más posibilidades sexuales?. Yo creo que sí, que el cine sexual ha abierto a bastante gente puertas que de otra manera quizá no hubieran abierto, o mucho más tarde. Al cine sexual de calidad aún no se le ha reconocido el bien que ha hecho, hace y hará por la humanidad.
_Por otra parte también creo que la excesivamente prolífica filmografía mundial de cine sexual puede ser sociológicamente reveladora de carencias sexuales arraigadas en las sociedades, y quizá también afectivas, pues quienes pueden vivir una historia romántica también suelen ver menos historias románticas... aunque el cine sexual tiene un gran potencial enriquecedor, como cualquier género cinematográfico.
_En cualquier caso el cine sexual, incluso en el caso menos imaginativo y enriquecedor, cuando es más bien compensatorio de alguna manera cumple una labor social positiva. Por supuesto siempre hablo de cine sexual entre personas que libremente deciden expresarse sexualmente, igual que libremente una persona busca un trabajo en una oficina o una persona decide ofrecer por voluntad propia servicios sexuales a otra a cambio de dinero. Y por más que moralistas algo ciegos ante la realidad de la vida digan que la pornografía y la prostitución degradan a la mujer (o al hombre) lo cierto es que hay mujeres y hombres que disfrutan mucho ofreciéndose sexualmente a la cámara o en la intimidad.
_El cine sexual, de todas maneras, ¿no es en gran parte el cine llevado a su máxima expresión?. El cine es observador o voyeur por naturaleza, y bien mirado, ¿qué es lo que más desea observar un voyeur?. Y además, ¿no es la sexualidad desatada una, si no la que más, de las expresiones humanas más profundas y vitalistas?. Sí lo es, y siempre lo será, por eso desde el nacimiento del cine, sin ir más lejos en España, ya en la época muda el rey se informaba (en una sala del palacio real) adecuadamente de las nuevas películas de "picardías", bonito nombre, muy galante, que por supuesto quiere decir algo más que pícaro y pillín... ¡¡¡Y se trataba del rey!!!
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26/10/08
una película romántica y no sólo romántica
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otra idea para una película romántica... (sigue a "una película romántica" en esta misma categoría)
_Una posibilidad ya muy ambiciosa quizá, sería una película en la que con el tratamiento aplicado en una película romántica se abordará en igualdad de condiciones una relación lésbica, una gay y otra heterosexual de manera que más allá de las evidentes diferencias de cada relación viéramos que la esencia de las relaciones son las mismas sólo que las personas heterosexuales encaminan las relaciones hacia su sexo complementario mientras que en las relaciones homosexuales la relación complementaria se busca entre personas del propio sexo.
_Esta película sería muy ambiciosa y sería imprescindible que haya un vínculo amistoso entre las tres parejas, lo que es difícil de encontrar. Quizá la estructura de historias cruzadas sería la ideal en vez de realizar una película de tres episodios, con lo que se perdería quizá la esencia de la igualdad que las une incluso en su diferencia. El amor no distingue inclinaciones sexuales, llegar a mostrar eso con naturalidad sería muy necesario, podría favorecer la comprensión entre quienes, educados en un pensamiento más procreador que amoroso, olvidan que la raíz común a todas las relaciones duraderas no es el deseo sexual o el deseo de procrear sino sobre todo la incansable fuerza amorosa que anhela encontrar a su alma complementaria. Comprender que es tan digna la búsqueda homosexual como la heterosexual, incluso que quienes se sienten mejor teniendo pocas relaciones o teniendo relaciones sucesivas, quienes no quieren emprender relaciones duraderas son personas dignas mientras sean sinceras en sus relaciones. Pero este tipo de relaciones, incluirlas en una película con tres parejas, con sus problemas, alegrías, circunstancias... quizá ya fuera convertir la película en un film-ensayo, en un tratado, en un largometraje muy largo, porque sería malo intentar que tantos sentimientos y personas encajaran en muy poco tiempo, cuanto más se quisiera incluír más extensión debería tener el film, y cuanto más largo es un film más fácil es que pierda el pulso narrativo, la fluidez, la viveza... Además pienso que como mucho, y me parece mucho mucho, la película debería durar unos 120 minutos, aunque si durara 100 o 90 quizá mejor.
_El concepto me parece entre necesario, interesante, ambicioso y puede que pretencioso. No es que me parezca una idea que sea nada del otro mundo, lo que me parece sorprendente es no haber visto una película así, aunque no tanto teniendo en cuenta que poca gente estaría dispuesta a trabajar en una película de esa manera, poca gente invertiría su dinero, y las escenas sexuales serían cortadas o la película prohibida en más de medio mundo. Pero sería preferible casi que la película fuera prohibida a que fuera exhibida censurada.
_A menudo he observado películas en las que se muestra sin recato alguno la belleza femenina, el cuerpo desnudo de las actrices, y sin embargo no se muestra la belleza masculina, el cuerpo desnudo de los actores, cosa que es mala señal. Además me parece que el desnudo debe justificarlo la historia, que todo debe justificarlo la historia, el espíritu de la historia. Hay muchas películas que muestran desnudos que no por agradables y más que sensuales en el fondo son gratuitos, como si de alguna manera al mostrar desnudos se manifestara rebeldía, vitalidad o algo por el estilo, cosa que no tiene porqué ser así. Si una película quiere ser vitalista, revelar (con "v") la vida, no debe recrearse en desnudos de pose, con excusas argumentales de lo más risibles, o por otra parte recurrir a las sábanas pegadas con celo sobre el pecho. Si una película quiere ser vitalista y natural respecto al sexo debe mostrarlo tal cual, y si no quiere dar ese paso y llegar hasta el final, ¿para qué empieza a desnudar a los intérpretes y luego lo diluye todo en un fundido en negro?. Creo que eso es quedarse a mitad, que lo que sucede más o menos nos lo podemos imaginar pero los matices con los que se desarrolla la relación sexual revelan bastante sobre la propia relación y la personalidad de cada cual.
_Quizá el cine que se mete en el dormitorio pero no se queda en él es un poco superficial, en realidad quizá tiene más sentido aquel cine que cuando llega al dormitorio se encuentra con la puerta cerrada. En ambos casos hay una puerta cerrada, pero si la puerta se ha quedado abierta y la cámara ha entrado es menos comprensible que de repente se recurra al fundido en negro (¡¡¡quizá es que se ha fundido la antorcha de la cámara!!!) mientras que si la cámara se queda en la puerta se comprende que ese espacio es íntimo y la transición es más creíble y lógica. De todas maneras hay cosas que quedan a medio decir, que el espectador puede imaginar, pero en el fondo entrar y luego salir es como poco romper un torrente que fluye. Interrumpir la acción en mitad de la acción, eso es el fundido en negro en las secuencias de emergencia sexual.
_Si la acción sexual en vez de interrumpirse sencillamente se omite por completo el cine deja por completo a la imaginación del espectador lo que pueda haber sucedido, en cierto modo como sucede entre viñeta y viñeta en un cómic. Cuando se interrumpe la acción sin más, sin embargo, cabe preguntarse porqué se empieza a rodar una acción que se va a interrumpir, si no es un poco fácil y efectista manipular al espectador y los intérpretes de esa manera. El espectador, una vez que empieza a verse fuego en la escena empieza a desear que el fuego haga arder la ropa y la escena sea larga, muy larga, sin embargo la escena tiene trampa, se trata de fuegos artificiales, en vez de munición real se utilizan balas de fogueo, lo que está bien para las películas de guerra, pero que el sexo se sugiera pero no se muestre, eso más que un avance de la moral imperante revela que el sexo sigue relegándose al fundido en negro de la imaginación o al normalmente monotemático cine sexual.
_Quizá las miradas obscenas son las que sólo buscan la fácil excitación sexual pero no muestran la relación sexual, son como esa gente que se complace en crear fuegos que no piensa apagar, mientras que una de las películas más castas de la historia (así la defendió Lacan) sea "El imperio de los sentidos". El cine puede tomar tres caminos respecto al sexo: no sugerirlo visualmente de ninguna manera dejándolo todo en la imaginación del espectador; empezar a mostrar visualmente una parte de su comienzo y después cortar, dejándolo a mitad; y por último puede llegar a mostrar la sexualidad completamente, y hacerlo sin énfasis ni velos, sin tener que recurrir a las convenciones del cine sexual, que enfatiza lo que ya sabemos, ni quedarse tras la puerta o las cortinas, espejos y demás maneras de afrontar indirectamente el sexo.
_Quizá el sexo merece ser mostrado simplemente como lo sientan la pareja protagonista, pero de cuerpo entero, sin montajes, trucos, zooms, con serenidad y un encuadre estático, pues realmente el cine además de mostrar el movimiento (que lo mostraría en una escena sexual rodada con cierta distancia) tiene la capacidad de captar el sonido, además de sensual tan parte de la realidad como la imagen, incluso más en cierto sentido porque cada voz humana es el aliento que expresa el alma de una persona.
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otra idea para una película romántica... (sigue a "una película romántica" en esta misma categoría)
_Una posibilidad ya muy ambiciosa quizá, sería una película en la que con el tratamiento aplicado en una película romántica se abordará en igualdad de condiciones una relación lésbica, una gay y otra heterosexual de manera que más allá de las evidentes diferencias de cada relación viéramos que la esencia de las relaciones son las mismas sólo que las personas heterosexuales encaminan las relaciones hacia su sexo complementario mientras que en las relaciones homosexuales la relación complementaria se busca entre personas del propio sexo.
_Esta película sería muy ambiciosa y sería imprescindible que haya un vínculo amistoso entre las tres parejas, lo que es difícil de encontrar. Quizá la estructura de historias cruzadas sería la ideal en vez de realizar una película de tres episodios, con lo que se perdería quizá la esencia de la igualdad que las une incluso en su diferencia. El amor no distingue inclinaciones sexuales, llegar a mostrar eso con naturalidad sería muy necesario, podría favorecer la comprensión entre quienes, educados en un pensamiento más procreador que amoroso, olvidan que la raíz común a todas las relaciones duraderas no es el deseo sexual o el deseo de procrear sino sobre todo la incansable fuerza amorosa que anhela encontrar a su alma complementaria. Comprender que es tan digna la búsqueda homosexual como la heterosexual, incluso que quienes se sienten mejor teniendo pocas relaciones o teniendo relaciones sucesivas, quienes no quieren emprender relaciones duraderas son personas dignas mientras sean sinceras en sus relaciones. Pero este tipo de relaciones, incluirlas en una película con tres parejas, con sus problemas, alegrías, circunstancias... quizá ya fuera convertir la película en un film-ensayo, en un tratado, en un largometraje muy largo, porque sería malo intentar que tantos sentimientos y personas encajaran en muy poco tiempo, cuanto más se quisiera incluír más extensión debería tener el film, y cuanto más largo es un film más fácil es que pierda el pulso narrativo, la fluidez, la viveza... Además pienso que como mucho, y me parece mucho mucho, la película debería durar unos 120 minutos, aunque si durara 100 o 90 quizá mejor.
_El concepto me parece entre necesario, interesante, ambicioso y puede que pretencioso. No es que me parezca una idea que sea nada del otro mundo, lo que me parece sorprendente es no haber visto una película así, aunque no tanto teniendo en cuenta que poca gente estaría dispuesta a trabajar en una película de esa manera, poca gente invertiría su dinero, y las escenas sexuales serían cortadas o la película prohibida en más de medio mundo. Pero sería preferible casi que la película fuera prohibida a que fuera exhibida censurada.
_A menudo he observado películas en las que se muestra sin recato alguno la belleza femenina, el cuerpo desnudo de las actrices, y sin embargo no se muestra la belleza masculina, el cuerpo desnudo de los actores, cosa que es mala señal. Además me parece que el desnudo debe justificarlo la historia, que todo debe justificarlo la historia, el espíritu de la historia. Hay muchas películas que muestran desnudos que no por agradables y más que sensuales en el fondo son gratuitos, como si de alguna manera al mostrar desnudos se manifestara rebeldía, vitalidad o algo por el estilo, cosa que no tiene porqué ser así. Si una película quiere ser vitalista, revelar (con "v") la vida, no debe recrearse en desnudos de pose, con excusas argumentales de lo más risibles, o por otra parte recurrir a las sábanas pegadas con celo sobre el pecho. Si una película quiere ser vitalista y natural respecto al sexo debe mostrarlo tal cual, y si no quiere dar ese paso y llegar hasta el final, ¿para qué empieza a desnudar a los intérpretes y luego lo diluye todo en un fundido en negro?. Creo que eso es quedarse a mitad, que lo que sucede más o menos nos lo podemos imaginar pero los matices con los que se desarrolla la relación sexual revelan bastante sobre la propia relación y la personalidad de cada cual.
_Quizá el cine que se mete en el dormitorio pero no se queda en él es un poco superficial, en realidad quizá tiene más sentido aquel cine que cuando llega al dormitorio se encuentra con la puerta cerrada. En ambos casos hay una puerta cerrada, pero si la puerta se ha quedado abierta y la cámara ha entrado es menos comprensible que de repente se recurra al fundido en negro (¡¡¡quizá es que se ha fundido la antorcha de la cámara!!!) mientras que si la cámara se queda en la puerta se comprende que ese espacio es íntimo y la transición es más creíble y lógica. De todas maneras hay cosas que quedan a medio decir, que el espectador puede imaginar, pero en el fondo entrar y luego salir es como poco romper un torrente que fluye. Interrumpir la acción en mitad de la acción, eso es el fundido en negro en las secuencias de emergencia sexual.
_Si la acción sexual en vez de interrumpirse sencillamente se omite por completo el cine deja por completo a la imaginación del espectador lo que pueda haber sucedido, en cierto modo como sucede entre viñeta y viñeta en un cómic. Cuando se interrumpe la acción sin más, sin embargo, cabe preguntarse porqué se empieza a rodar una acción que se va a interrumpir, si no es un poco fácil y efectista manipular al espectador y los intérpretes de esa manera. El espectador, una vez que empieza a verse fuego en la escena empieza a desear que el fuego haga arder la ropa y la escena sea larga, muy larga, sin embargo la escena tiene trampa, se trata de fuegos artificiales, en vez de munición real se utilizan balas de fogueo, lo que está bien para las películas de guerra, pero que el sexo se sugiera pero no se muestre, eso más que un avance de la moral imperante revela que el sexo sigue relegándose al fundido en negro de la imaginación o al normalmente monotemático cine sexual.
_Quizá las miradas obscenas son las que sólo buscan la fácil excitación sexual pero no muestran la relación sexual, son como esa gente que se complace en crear fuegos que no piensa apagar, mientras que una de las películas más castas de la historia (así la defendió Lacan) sea "El imperio de los sentidos". El cine puede tomar tres caminos respecto al sexo: no sugerirlo visualmente de ninguna manera dejándolo todo en la imaginación del espectador; empezar a mostrar visualmente una parte de su comienzo y después cortar, dejándolo a mitad; y por último puede llegar a mostrar la sexualidad completamente, y hacerlo sin énfasis ni velos, sin tener que recurrir a las convenciones del cine sexual, que enfatiza lo que ya sabemos, ni quedarse tras la puerta o las cortinas, espejos y demás maneras de afrontar indirectamente el sexo.
_Quizá el sexo merece ser mostrado simplemente como lo sientan la pareja protagonista, pero de cuerpo entero, sin montajes, trucos, zooms, con serenidad y un encuadre estático, pues realmente el cine además de mostrar el movimiento (que lo mostraría en una escena sexual rodada con cierta distancia) tiene la capacidad de captar el sonido, además de sensual tan parte de la realidad como la imagen, incluso más en cierto sentido porque cada voz humana es el aliento que expresa el alma de una persona.
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25/10/08
¿hemos visto alguna película romántica de verdad? el sexo en el cine
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La edad no protege del amor. Pero el amor protege de la edad.
_Jeanne Moreau
_El cine, maravilloso medio de la Poesía de la Vida, lleva desde sus inicios tropezando con prohibiciones y tijeras de las censuras sobre todo cuando se aborda la sexualidad humana. El primer beso filmado ya provocó iras ridículas y escandalosas en 1896, pero aún hoy es patético que haya antes un escándalo cuando se manifiesta una proximidad carnal, o una manifestación sexual que ante la vergonzosa realidad del mundo, poblada de injusticias, desigualdades económicas y sociales cada día más aberrantes, en fin, la cada vez más acusada deshumanización del mundo, por no hablar de los atentados medioambientales que son el pan embarrado de cada día. A la hora de la comida, sin ir más lejos, podemos dejarnos los ojos y el alma viendo una colección de matanzas, muertes, accidentes, agresiones y demás realidades violentas, tristes y deprimentes, cuando no degradantes, del mundo, pero bastaría con que se colara una imagen sexual para que hubiera un escándalo. Curioso, muy curioso que haya un rasero para lo violento, lo que tenga que ver con la muerte y el dolor, y otro rasero para lo amable, sensual, tierno, romántico y sexual, pues lo violento se mira sin las gafas puestas y lo sexual se mira con microscopio electrónico.
_El cine, como manifestación popular y cultural, por ejemplo, normalmente destina las manifestaciones sexuales al cine de género sexual, lo que se suele llamar pornografía, mientras que en el cine convencional al llegar el glorioso momento en que la ropa cae al suelo se pasa al fundido en negro, como si el sexo hubiera que mantenerlo escondido, como lo que todo el mundo desea pero no se habla, como lo que todo el mundo hace pero no cuenta...
_Las iras de minorías que de sexo en teoría deben saber muy poco al haberse encadenado al celibato, sin embargo son siempre encendidas ante las manifestaciones sexuales, pero debe ser que no han recordado que deben al sexo su propio nacimiento, aunque el sexo además de una puerta a la procreación ("Las alegrías fecundan", dijo Blake) es también una puerta a la trascendencia, a lo sagrado, a lo divino, que es glorioso y placentero. Y digo esto desde la parte más espiritual de mi alma, con todo el respeto posible.
_El sexo sin embargo queda en el cine sugerido o relegado casi siempre al guetto porno, por cierto de una prolífica producción que desde luego es muy significativa, y esto me parece que revela que el cine aún está tratando mayoritariamente el sexo como algo aparte de la vida o conflictivo, o como si fuera malo o algo así. Mientras en una película corriente el sexo no quede integrado naturalmente en el argumento, el cine no está retratando fielmente la vida. Las películas pornográficas, a pesar de su tono documental en realidad ¿no suelen ser las más imaginativas y menos verosímiles de todas?
_El sexo en el cine tiene que ser una extensión de la vitalidad humana, es triste que el sexo se vea relegado a un género tan denostado (pero con algunos films de interés) como el porno. La cuestión es que una película basada únicamente en el sexo puede ser interesante pero siempre será limitada dado que las motivaciones humanas son bastantes más. Yo con lo que sueño de alguna manera es con una película que aborde el sexo no como reclamo mercantilista (el sexo vende mucho y es lo que más fácilmente vende) sino de manera natural como la lógica continuación de una pasión romántica.
_En realidad pienso si hemos visto alguna vez una verdadera película romántica. Dos personas se besan, se acarician, quizá se ve alguna parte medio desnuda, y cuando esa pasión va a desbordarse, cuando van a deshacerse de toda la ropa, de las represiones sociales, cuando al fin van a aflorar toda la vitalidad y a florecer por completo... el timorato fundido en negro. Como si el sexo hubiera que esconderlo detrás de unas cortinas. No creo que una película romántica de verdad deba usar las enfatizaciones del porno, insertos, zooms, o montajes y músicas añadidas, pero creo que una verdadera película romántica llegaría a mostrar la intimidad sexual entre los enamorados, esa ternura, la complicidad, el cariño, los mimos, las caricias y los éxtasis, y sólo cuando se apagaran las luces, serenamente llegaría el fundido en negro. Y toda esa intimidad tan reveladora y romántica se mostraría en tiempo real, sin trucos de montaje, sin más música que los susurros, ronroneos y demás melodías de la entrega sexual (además mucho más estimulantes y reales), y con un movimiento nulo de cámara y objetivo, en un sereno plano fijo como quien observa sentado en una montaña la belleza del anochecer.
_Sencillamente no he visto una película así, y de alguna manera lo más parecido que vi fue una película de género sexual en la que se había hecho un esfuerzo notable por destacar la sensualidad, cierta profundidad psicológica y los sentimientos en las relaciones que se establecían, que como es natural conducían al sexo explícito pero la película desprendía un halo romántico perdurable. Por desgracia no recuerdo el título, pero aún sueño con encontrarla otra vez, y con ver una película romántica de verdad, pues de consistir el amor y el romanticismo en fundidos en negro, el romanticismo y el amor habrían muerto.
_Cineastas, sean valientes y tomen el camino natural, aunque el camino natural sea el más boicoteado de todos. Hagan películas en las que el sexo se muestre naturalmente, no solamente películas románticas almibaradas en las que el sexo siempre es sugerido o imaginado (y en la cama los amantes se tapan ridículamente) o solamente películas en las que el único sentido de la trama es la satisfacción sexual, cosa que está muy bien pero no lo es todo en la vida.
_Cineastas, la humanidad se lo agradecerá, porque seguimos dejando lo sexual en un rincón, relegado o proscrito, y de una vez por todas el sexo tiene que integrarse completamente en la vida humana, como una de sus manifestaciones más necesarias e importantes, pero no la única como enfatiza el cine sexual, y esta integración natural del cine en la vida yo siento que el cine aún no la ha emprendido, o no lo suficiente.
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La edad no protege del amor. Pero el amor protege de la edad.
_Jeanne Moreau
_El cine, maravilloso medio de la Poesía de la Vida, lleva desde sus inicios tropezando con prohibiciones y tijeras de las censuras sobre todo cuando se aborda la sexualidad humana. El primer beso filmado ya provocó iras ridículas y escandalosas en 1896, pero aún hoy es patético que haya antes un escándalo cuando se manifiesta una proximidad carnal, o una manifestación sexual que ante la vergonzosa realidad del mundo, poblada de injusticias, desigualdades económicas y sociales cada día más aberrantes, en fin, la cada vez más acusada deshumanización del mundo, por no hablar de los atentados medioambientales que son el pan embarrado de cada día. A la hora de la comida, sin ir más lejos, podemos dejarnos los ojos y el alma viendo una colección de matanzas, muertes, accidentes, agresiones y demás realidades violentas, tristes y deprimentes, cuando no degradantes, del mundo, pero bastaría con que se colara una imagen sexual para que hubiera un escándalo. Curioso, muy curioso que haya un rasero para lo violento, lo que tenga que ver con la muerte y el dolor, y otro rasero para lo amable, sensual, tierno, romántico y sexual, pues lo violento se mira sin las gafas puestas y lo sexual se mira con microscopio electrónico.
_El cine, como manifestación popular y cultural, por ejemplo, normalmente destina las manifestaciones sexuales al cine de género sexual, lo que se suele llamar pornografía, mientras que en el cine convencional al llegar el glorioso momento en que la ropa cae al suelo se pasa al fundido en negro, como si el sexo hubiera que mantenerlo escondido, como lo que todo el mundo desea pero no se habla, como lo que todo el mundo hace pero no cuenta...
_Las iras de minorías que de sexo en teoría deben saber muy poco al haberse encadenado al celibato, sin embargo son siempre encendidas ante las manifestaciones sexuales, pero debe ser que no han recordado que deben al sexo su propio nacimiento, aunque el sexo además de una puerta a la procreación ("Las alegrías fecundan", dijo Blake) es también una puerta a la trascendencia, a lo sagrado, a lo divino, que es glorioso y placentero. Y digo esto desde la parte más espiritual de mi alma, con todo el respeto posible.
_El sexo sin embargo queda en el cine sugerido o relegado casi siempre al guetto porno, por cierto de una prolífica producción que desde luego es muy significativa, y esto me parece que revela que el cine aún está tratando mayoritariamente el sexo como algo aparte de la vida o conflictivo, o como si fuera malo o algo así. Mientras en una película corriente el sexo no quede integrado naturalmente en el argumento, el cine no está retratando fielmente la vida. Las películas pornográficas, a pesar de su tono documental en realidad ¿no suelen ser las más imaginativas y menos verosímiles de todas?
_El sexo en el cine tiene que ser una extensión de la vitalidad humana, es triste que el sexo se vea relegado a un género tan denostado (pero con algunos films de interés) como el porno. La cuestión es que una película basada únicamente en el sexo puede ser interesante pero siempre será limitada dado que las motivaciones humanas son bastantes más. Yo con lo que sueño de alguna manera es con una película que aborde el sexo no como reclamo mercantilista (el sexo vende mucho y es lo que más fácilmente vende) sino de manera natural como la lógica continuación de una pasión romántica.
_En realidad pienso si hemos visto alguna vez una verdadera película romántica. Dos personas se besan, se acarician, quizá se ve alguna parte medio desnuda, y cuando esa pasión va a desbordarse, cuando van a deshacerse de toda la ropa, de las represiones sociales, cuando al fin van a aflorar toda la vitalidad y a florecer por completo... el timorato fundido en negro. Como si el sexo hubiera que esconderlo detrás de unas cortinas. No creo que una película romántica de verdad deba usar las enfatizaciones del porno, insertos, zooms, o montajes y músicas añadidas, pero creo que una verdadera película romántica llegaría a mostrar la intimidad sexual entre los enamorados, esa ternura, la complicidad, el cariño, los mimos, las caricias y los éxtasis, y sólo cuando se apagaran las luces, serenamente llegaría el fundido en negro. Y toda esa intimidad tan reveladora y romántica se mostraría en tiempo real, sin trucos de montaje, sin más música que los susurros, ronroneos y demás melodías de la entrega sexual (además mucho más estimulantes y reales), y con un movimiento nulo de cámara y objetivo, en un sereno plano fijo como quien observa sentado en una montaña la belleza del anochecer.
_Sencillamente no he visto una película así, y de alguna manera lo más parecido que vi fue una película de género sexual en la que se había hecho un esfuerzo notable por destacar la sensualidad, cierta profundidad psicológica y los sentimientos en las relaciones que se establecían, que como es natural conducían al sexo explícito pero la película desprendía un halo romántico perdurable. Por desgracia no recuerdo el título, pero aún sueño con encontrarla otra vez, y con ver una película romántica de verdad, pues de consistir el amor y el romanticismo en fundidos en negro, el romanticismo y el amor habrían muerto.
_Cineastas, sean valientes y tomen el camino natural, aunque el camino natural sea el más boicoteado de todos. Hagan películas en las que el sexo se muestre naturalmente, no solamente películas románticas almibaradas en las que el sexo siempre es sugerido o imaginado (y en la cama los amantes se tapan ridículamente) o solamente películas en las que el único sentido de la trama es la satisfacción sexual, cosa que está muy bien pero no lo es todo en la vida.
_Cineastas, la humanidad se lo agradecerá, porque seguimos dejando lo sexual en un rincón, relegado o proscrito, y de una vez por todas el sexo tiene que integrarse completamente en la vida humana, como una de sus manifestaciones más necesarias e importantes, pero no la única como enfatiza el cine sexual, y esta integración natural del cine en la vida yo siento que el cine aún no la ha emprendido, o no lo suficiente.
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24/10/08
integración y expresión del sexo en el cine
_Se van dando pasos en la dirección adecuada en la expresión humana a través de la sexualidad en el cine. Pero por lo general el sexo se queda en el cine de género sexual (género legítimo, con sus convenciones y límites, pero digno si se hace bien) en vez de integrarse naturalmente y sin remilgos en las historias que aborda el cine.
_A ver, yo no hago apología de que el cine se pueble de sexo porque sí ya que para la lujuria ya está el cine sexual, del que no soy experto pero como inmensas mayorías sí espectador. Lo que yo defiendo es que al fin en una película profunda en el tratamiento psicológico de las relaciones humanas, sobre todo amorosas, por ejemplo una buena película romántica, no se escamotee siempre la expresión sexual, la intimidad sexual, la parte sexual de la relación.
_Creo que el cine sería más amoroso y humano si mostrara una vez durante la película esa intimidad sexual. Claro que eso exige de intérpretes dispuestos y de una dirección que no caiga en el subrayado, el énfasis, sino que contemple con serenidad, o con el mismo tono que el resto del film, el desarrollo sexual. Pero seguro que habrían parejas o intérpretes que lo harían sin recato alguno y con alegría.
_El cine va dando pasos en esta necesaria integración del sexo como una realidad humana y se pueden atisbar relaciones sexuales con disminuidos ("Nacido el 4 de julio"), entre personas mayores ("Lejos de ella"), además de entre parejas homosexuales ("Shortbus", que ya es más explícita, muy franca, incluso maravillosamente franca), de manera que estas expresiones sexuales humanas, totalmente legítimas, van dando visibilidad y facilitan la comprensión y aceptación por parte de quienes quizá no veían claro que bajo los ropajes de la diversidad sexual latan básicamente los mismo afectos, deseos, temores, alegrías, el placer, la ternura... e incluso el anhelo de una vida en común que también puede incluir el deseo de formar una familia.
_Pero el cine aún no ha integrado del todo el sexo en la narrativa convencional, sigue eludiendo o cortando, quedándose a medio camino, pero ese paso acabará dándolo como es natural. Eso si no lo ha dado ya y yo desconozco en qué película.
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_A ver, yo no hago apología de que el cine se pueble de sexo porque sí ya que para la lujuria ya está el cine sexual, del que no soy experto pero como inmensas mayorías sí espectador. Lo que yo defiendo es que al fin en una película profunda en el tratamiento psicológico de las relaciones humanas, sobre todo amorosas, por ejemplo una buena película romántica, no se escamotee siempre la expresión sexual, la intimidad sexual, la parte sexual de la relación.
_Creo que el cine sería más amoroso y humano si mostrara una vez durante la película esa intimidad sexual. Claro que eso exige de intérpretes dispuestos y de una dirección que no caiga en el subrayado, el énfasis, sino que contemple con serenidad, o con el mismo tono que el resto del film, el desarrollo sexual. Pero seguro que habrían parejas o intérpretes que lo harían sin recato alguno y con alegría.
_El cine va dando pasos en esta necesaria integración del sexo como una realidad humana y se pueden atisbar relaciones sexuales con disminuidos ("Nacido el 4 de julio"), entre personas mayores ("Lejos de ella"), además de entre parejas homosexuales ("Shortbus", que ya es más explícita, muy franca, incluso maravillosamente franca), de manera que estas expresiones sexuales humanas, totalmente legítimas, van dando visibilidad y facilitan la comprensión y aceptación por parte de quienes quizá no veían claro que bajo los ropajes de la diversidad sexual latan básicamente los mismo afectos, deseos, temores, alegrías, el placer, la ternura... e incluso el anhelo de una vida en común que también puede incluir el deseo de formar una familia.
_Pero el cine aún no ha integrado del todo el sexo en la narrativa convencional, sigue eludiendo o cortando, quedándose a medio camino, pero ese paso acabará dándolo como es natural. Eso si no lo ha dado ya y yo desconozco en qué película.
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3/9/08
el cine y los derechos de autor
En realidad, la mayoría de las películas no tienen derechos de autor porque sus autores ya murieron, lo que se pagan son derechos de explotación, económicos, de lucro, de las empresas que las comercializan. El ánimo de lucro es legítimo hasta un punto, pero el arte no es un capricho ni una mercancia.
_Ahora, cuando alquilas una peli y la pones en la tele, empiezan acusando a la piratería del top manta y a las descargas de internet de los males económicos del cine e incluso te dicen que esos males podrían acabar con el propio cine. Se habla de los derechos de autor, de que la piratería es un delito y...
_Por partes, que no es todo lo mismo. El top manta, el pirateo de una película que se copia y se vende a un precio mucho inferior, más que un delito es una falta de vergüenza absoluta, y debe ser perseguido porque es aprovecharse del trabajo ajeno para el beneficio propio. Hay que decir que si el top manta, como el multimilllonario comercio de imitaciones, prospera es porque mucha gente quiere tener algo a un precio muy inferior a lo que le tocaría pagar. Siempre va a existir el pirateo, y no sólo en el cine, porque hay un mercado potencial de gente que quiere comprar las cosas más baratas de lo que realmente valen, e incluso presumir de lo que no pueden permitirse en realidad. Pero de cualquier forma, como cambiar esa inmadurez no minoritaria de tanta gente es más difícil que imposible, el pirateo debe ser perseguido e intentar hacer ver a la gente lo que significa comprar en el top manta: el fomento de unas mafias que se aprovechan del trabajo ajeno con una desfachatez impresionante. Y no se mueven céntimos en ese negocio inmoral. El pirateo como negocio es un fraude que debe ser perseguido policialmente, y a la gente se le tiene que hacer ver que el pirateo existe porque hay gente que compra en el top manta. Yo nunca he comprado ni compraré en el top manta.
_Otra parte: las descargas de internet. En las descargas de internet suele haber un completo desinterés económico, no hay ánimo de lucro, no hay un beneficio económico a costa del trabajo ajeno, y la obra de cine, de arte si es buen cine, llega gratis sin pasar por taquilla. En esto no hay ninguna inmoralidad porque si el cine es un arte (el séptimo según dicen, el octavo según yo creo porque la fotografía es el séptimo, que apareció antes) el arte es un derecho y no se paga por un derecho. El arte debería ser del dominio público, otra cosa es la posesión de objetos artísticos. En mi opinión todo el mundo tiene derecho, como así sucede en las bibliotecas, al acceso a la cultura gratuitamente. Lo que no tiene derecho todo el mundo es a la posesión física de una obra de arte, quien quiera no conocer sino poseer sí que debe pagar el dinero correspondiente. También hay que decir que bastantes descargas de internet son un aliciente comercial en la venta de productos cinematográficos, por no hablar de la cantidad de material no editado que internet ofrece, sin incumplir la ley y sin cumplirla tampoco. Pero una cosa es la ley y otra es la justicia.
No es justo que alguien saque un beneficio económico del cine copiando películas y vendiéndolas, pero no es injusto que alguien comparta películas, ya sea prestándoselas a un amigo o compartiéndolas en la red. Como no hay ánimo de lucro sino de compartir y abrir puertas, de dar la oportunidad de conocer, es completamente lícito, y la ley puede decir lo que quiera que una ley que prohibiera la oportunidad de compartir y de conocer sin mediar el dinero sería capitalista, antidemocrática y muy injusta.
_Por otra parte, con el asunto de los derechos de autor hay muchas injusticias pues se usa como excusa para cobrarnos a todos indiscriminados e injustos cánones cada vez que compramos soportes videográficos, informáticos o incluso material informático. Es una vergüenza que cuando uno se compra un cd para grabar sus cosas esté pagando a las grandes corporaciones sin venir a cuento. Además, ¿de verdad existen los derechos de autor o son los derechos de las grandes corporaciones?. Los autores reciben un porcentaje a menudo muy pequeño del beneficio de la obra y suelen carecer de capacidad legal para opinar sobre su posterior comercialización. Y cuando los autores ya murieron, ¿dónde están los derechos de autor?. Las populares y muy rentables películas de la factoría Disney, ¿a quién de sus fallecidos autores está pagándole derechos de autor?.
_Yo estoy a favor de los derechos de autor, sí, que el dinero de los beneficios llegue a los autores mientras estén vivos, y una vez muertos que las obras sean del dominio público, como todo el repertorio musical clásico. Una cosa son los derechos de autor y otra el ánimo de lucro, cada vez más insaciable, de las grandes compañías que nos están haciendo pasar su deseo de ganar más dinero por la defensa de los derechos de autor. Que ganar más dinero está bien pero hasta un punto, y ese punto la industria del cine (a menudo vampírica) lo está sobrepasando, tanto en el precio de las entradas en el cine, como en el precio al que se venden las películas para su explotación en los videoclubs, como en los cánones abusivos que impone a todo el mundo, le guste el cine o no. Por no hablar de las tácticas de venta de películas en bloque a los propios cines y más trucos de dudosa moralidad por decirlo suavemente que en la industria del cine llevan existiendo desde que Edison contrató pistoleros para que el cine fuera su monopolio. No nos engañemos, el cine es ante todo un negocio de muchos muchísmos ceros, y los autores suelen importar muy poco, digan lo que digan sobre la defensa a ultranza de los derechos de autor.
_Resumiendo, el top manta es un delito y una vergüenza y debe ser denunciado y perseguido; las descargas de internet son perfectamente lícitas si son gratuitas porque son un medio de conocer sin poseer, y tenemos derecho a conocer (yo no veo el cine como un entretenimiento sino como un medio de expresión humana); los cánones que se nos están cobrando son de vergüenza y una gran injusticia, estamos pagando justos por pecadores; los derechos de autor que les lleguen de verdad a sus autores, y que tengan capacidad de decidir sobre sus obras, pero que una vez fallecidos sus autores las obras pasen a ser del dominio público.
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_Ahora, cuando alquilas una peli y la pones en la tele, empiezan acusando a la piratería del top manta y a las descargas de internet de los males económicos del cine e incluso te dicen que esos males podrían acabar con el propio cine. Se habla de los derechos de autor, de que la piratería es un delito y...
_Por partes, que no es todo lo mismo. El top manta, el pirateo de una película que se copia y se vende a un precio mucho inferior, más que un delito es una falta de vergüenza absoluta, y debe ser perseguido porque es aprovecharse del trabajo ajeno para el beneficio propio. Hay que decir que si el top manta, como el multimilllonario comercio de imitaciones, prospera es porque mucha gente quiere tener algo a un precio muy inferior a lo que le tocaría pagar. Siempre va a existir el pirateo, y no sólo en el cine, porque hay un mercado potencial de gente que quiere comprar las cosas más baratas de lo que realmente valen, e incluso presumir de lo que no pueden permitirse en realidad. Pero de cualquier forma, como cambiar esa inmadurez no minoritaria de tanta gente es más difícil que imposible, el pirateo debe ser perseguido e intentar hacer ver a la gente lo que significa comprar en el top manta: el fomento de unas mafias que se aprovechan del trabajo ajeno con una desfachatez impresionante. Y no se mueven céntimos en ese negocio inmoral. El pirateo como negocio es un fraude que debe ser perseguido policialmente, y a la gente se le tiene que hacer ver que el pirateo existe porque hay gente que compra en el top manta. Yo nunca he comprado ni compraré en el top manta.
_Otra parte: las descargas de internet. En las descargas de internet suele haber un completo desinterés económico, no hay ánimo de lucro, no hay un beneficio económico a costa del trabajo ajeno, y la obra de cine, de arte si es buen cine, llega gratis sin pasar por taquilla. En esto no hay ninguna inmoralidad porque si el cine es un arte (el séptimo según dicen, el octavo según yo creo porque la fotografía es el séptimo, que apareció antes) el arte es un derecho y no se paga por un derecho. El arte debería ser del dominio público, otra cosa es la posesión de objetos artísticos. En mi opinión todo el mundo tiene derecho, como así sucede en las bibliotecas, al acceso a la cultura gratuitamente. Lo que no tiene derecho todo el mundo es a la posesión física de una obra de arte, quien quiera no conocer sino poseer sí que debe pagar el dinero correspondiente. También hay que decir que bastantes descargas de internet son un aliciente comercial en la venta de productos cinematográficos, por no hablar de la cantidad de material no editado que internet ofrece, sin incumplir la ley y sin cumplirla tampoco. Pero una cosa es la ley y otra es la justicia.
No es justo que alguien saque un beneficio económico del cine copiando películas y vendiéndolas, pero no es injusto que alguien comparta películas, ya sea prestándoselas a un amigo o compartiéndolas en la red. Como no hay ánimo de lucro sino de compartir y abrir puertas, de dar la oportunidad de conocer, es completamente lícito, y la ley puede decir lo que quiera que una ley que prohibiera la oportunidad de compartir y de conocer sin mediar el dinero sería capitalista, antidemocrática y muy injusta.
_Por otra parte, con el asunto de los derechos de autor hay muchas injusticias pues se usa como excusa para cobrarnos a todos indiscriminados e injustos cánones cada vez que compramos soportes videográficos, informáticos o incluso material informático. Es una vergüenza que cuando uno se compra un cd para grabar sus cosas esté pagando a las grandes corporaciones sin venir a cuento. Además, ¿de verdad existen los derechos de autor o son los derechos de las grandes corporaciones?. Los autores reciben un porcentaje a menudo muy pequeño del beneficio de la obra y suelen carecer de capacidad legal para opinar sobre su posterior comercialización. Y cuando los autores ya murieron, ¿dónde están los derechos de autor?. Las populares y muy rentables películas de la factoría Disney, ¿a quién de sus fallecidos autores está pagándole derechos de autor?.
_Yo estoy a favor de los derechos de autor, sí, que el dinero de los beneficios llegue a los autores mientras estén vivos, y una vez muertos que las obras sean del dominio público, como todo el repertorio musical clásico. Una cosa son los derechos de autor y otra el ánimo de lucro, cada vez más insaciable, de las grandes compañías que nos están haciendo pasar su deseo de ganar más dinero por la defensa de los derechos de autor. Que ganar más dinero está bien pero hasta un punto, y ese punto la industria del cine (a menudo vampírica) lo está sobrepasando, tanto en el precio de las entradas en el cine, como en el precio al que se venden las películas para su explotación en los videoclubs, como en los cánones abusivos que impone a todo el mundo, le guste el cine o no. Por no hablar de las tácticas de venta de películas en bloque a los propios cines y más trucos de dudosa moralidad por decirlo suavemente que en la industria del cine llevan existiendo desde que Edison contrató pistoleros para que el cine fuera su monopolio. No nos engañemos, el cine es ante todo un negocio de muchos muchísmos ceros, y los autores suelen importar muy poco, digan lo que digan sobre la defensa a ultranza de los derechos de autor.
_Resumiendo, el top manta es un delito y una vergüenza y debe ser denunciado y perseguido; las descargas de internet son perfectamente lícitas si son gratuitas porque son un medio de conocer sin poseer, y tenemos derecho a conocer (yo no veo el cine como un entretenimiento sino como un medio de expresión humana); los cánones que se nos están cobrando son de vergüenza y una gran injusticia, estamos pagando justos por pecadores; los derechos de autor que les lleguen de verdad a sus autores, y que tengan capacidad de decidir sobre sus obras, pero que una vez fallecidos sus autores las obras pasen a ser del dominio público.
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29/8/08
cine y fútbol ¿y por qué no?
El Nobel de Literatura Gabriel García Márquez viene a decir (perdón por citar de memoria) que se puede amar a varias personas a la vez, y a todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna, que el amor tiene más cuartos que un hotel de putas. Algo así dice Márquez, y yo además siento que se puede amar con la misma pasión el cine, y el arte en general, y el deporte, el fútbol (mi primer amor, y el primer amor nunca se olvida) en particular.
_Por eso me llama la atención que dos fenómenos mundialmente tan populares y económicamente rentables como el cine y el fútbol no hayan hecho muy buenas migas, y que el arte apenas se haya unido a este matrimonio, cuyos frutos han sido tan escasos, en cantidad y en calidad.
_En vez de ser un matrimonio glorioso, más bien sucede al contrario, y parece que el cine no logra expresar el espíritu del fútbol, un deporte que apasiona a más de medio mundo, y del que la televisión se ha convertido en planetario evangelizador, con audiencias millonarias.
_Las causas de este matrimonio muy mejorable, según Paco Gisbert (ver bibliografía) son varias. Entre otras cosas la expansión del fútbol se debió a los marineros británicos, pero el fútbol se consideró un deporte popular y las élites británicas no lo implantaron en sus colonias, ni arraigó en Estados Unidos, donde predominan deportes con tiempos muy fragmentados en los que el fútbol (con sus dos largos tiempos de 45 minutos y descanso de unos 10) no tiene apenas calado social. El hecho de que el fútbol no haya calado en Estados Unidos es importante en su relación con el cine porque la industria del cine más potente del mundo, sin valorar la calidad artística o meramente de producto comercial, se encuentra en EE.UU., con Hollywood a la cabeza.
_Sin embargo, curiosamente, el norteamericano John Huston realizó "Evasión o victoria" (1980), que quizá sea de las mejores películas que ha dado la combinación de fútbol y deporte, con la participación del mítico Pelé, probablemente el mejor futbolista de todos los tiempos. Habrá discusión sobre quién es el mejor, claro...
_Aunque, como es natural, en Gran Bretaña, al ser los inventores del fútbol ya se realizaron películas en la época silente y principios del sonoro, "The wining goal (1920), "The ball of fortune" (1926) o "The great game" (1930), parece que no se ha logrado transmitir la emotividad azarosa e imprevisible del fútbol.
_El fútbol no tiene el desarrollo clásico de planteamiento, nudo y desenlace, de hecho el nudo puede llegar hasta el desenlace final (como esos partidos que con empate a cero se resuelven con alternativas finales en los últimos minutos). En el fútbol la emoción aparece en cualquier momento, y como dice Valdano "en el fútbol nunca sabemos dónde está el nudo". Además en el fútbol la influencia del azar, del error, de la torpeza, o incluso las decisiones arbitrales o incluso el clima pueden decantar la balanza... Es difícil transmitir ese juego, el devenir de un partido en los cauces narrativos convencionales, expresar esa emoción.
_También hay otra dificultad al hacer una película creíble sobre fútbol al ser evidente que la mayoría de actores son malos futbolistas y la mayoría de futbolistas malos actores, cosa que el cine intenta disimular torpemente con el montaje, pero el montaje no puede sino ser una costura que se nota demasiado. Las transmisiones televisivas nos han acostumbrado a ver el desarrollo del juego sin montaje (o apenas, aunque sí a ver varias veces la misma jugada desde varias tomas) por lo que en el montaje cinematográfico se pierde esa credibilidad que da ver sin cortes y ensamblajes el desarrollo del juego. El efecto de realidad no se logra en las películas sobre fútbol cuando se recurre al montaje para ocultar que esas piernas son del futbolista, la cara del actor...
_El cine, por su propia naturaleza, claro, no puede mostrar la emoción del directo que logra una retransmisión deportiva (y aún más ver el partido en el propio campo) y por lo general se dedica en los últimos tiempos a ofrecer películas oficiales (documentales) sobre los diversos campeonatos.
_Tanto las películas sobre futbolistas legendarios como "La saeta rubia" (1956) sobre Di Stéfano, o sobre equipos ganadores como "En el corazón de la selección francesa" (1996) no han logrado mostrar de manera interesante lo que hay más allá del fútbol para los propios deportistas. Como parte de su film, Manuel Summers realizó en "Juguetes rotos" algo más personal y profundo sobre el futbolista Gorostiza, que con el tiempo cayó en el alcoholismo...
_En España abundaron títulos edulcorados durante el franquismo y en el tardofranquismo se realizaron películas pseudodeportivo-erótico-humorísticas, por llamarlas de alguna manera. Sin embargo recientemente se ha abierto un camino valioso y luminoso con "El portero" (2000), de Gonzalo Suárez (antiguo comentarista deportivo, una prueba más de que el amor por el cine y el deporte pueden ser igual de apasionados y profundos), que es una visión lírica más que épica en la que el director aborda el exilio interior de un guardameta represaliado por el franquismo que sobrevive recorriendo los pueblos y retando a que le marquen un penalti.
_Sin duda, este camino lírico es una de las posibilidades más apropiadas para un matrimonio feliz entre el cine y el fútbol.
_El cine británico ha profundizado más que cualquier otra cinematografía del mundo en la relación entre cine y fútbol, siendo dos notables ejemplos "Yesterday's hero" (1979) de Jackie Collins, sobre las gestas de un equipo modesto que se alza con un gran triunfo, y una película muy considerada en Gran Bretaña que es una aproximación al fútbol femenino (el fútbol no es cosa sólo de hombres) en "Gregory's girl" (1980), de Bill Forsyth.
_Varias películas han abordado fenómenos que en realidad no tienen que ver con el fútbol sino con el fanatismo (que se da en muchas más manifestaciones humanas, recuérdese a las histéricas fans de The Beatles) o directamente con la patología de los gamberros, los peligrosos hooligans que, refugiados en la multitud, ensucian el nombre del fútbol, pero ya dijo Nietzsche que "hay que ser un mar muy grande para recibir una sucia corriente sin volverse impuro". Y el fútbol es mucho más grande.
_Sin embargo a pesar del bastante esquivo y no muy alegre matrimonio entre el cine y el fútbol, Paco Gisbert concluye que "Al cine le queda el recurso de la fabulación. Transformar la realidad en arte, como ha hecho con otras manifestaciones culturales a lo largo de su historia."
_La obra maestra del cine sobre fútbol aún está, parece, por llegar, y sería bueno que llegara como hermanamiento final entre dos de las manifestaciones más populares de la humanidad actual, como reconocimiento también necesario entre determinadas élites cinéfilas demasiado encorsetadas para las que el deporte, y el fútbol en particular, no tienen el reconocimiento que en realidad se merecen. Por eso quiero recordar al gran poeta Miguel Hernández y su poema dedicado al guardameta que perdió la vida al despejar un balón y golpearse contra el poste, o los elogios encendidos, llenos de admiración, que el gran García Márquez ha dado a esos locutores deportivos que hacen de una retransmisión de fútbol toda una experiencia, sin olvidar que el propio Márquez es un cinéfilo activo con notables contribuciones al análisis cinematográfico.
_Hay muchas cosas que demuestran que, lejos de absurdas teorías elitistas que desprecian el valor del deporte en favor del puro intelecto o la sensibilidad artística, el arte, la filosofía, la literatura sin ir más lejos, el fútbol y el cine son amores perfectamente compatibles, pasiones que se pueden vivir, y se viven, de por vida y a corazón abierto.
_Yo no renunciaría a ninguno de mis amores, ni al cine, ni al fútbol, ni a la literatura, ni a la filosofía, ni en realidad a ninguna de las maravillosas manifestaciones de la Poesía de la Vida.
_ _ _
bibliografía muy interesante
-Archivos de la filmoteca, 40-febrero 2002, Generalitat Valenciana (distribuye Paidós) Artículo "Fútbol y cine: un matrimonio imposible", por Paco Gisbert.
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_Por eso me llama la atención que dos fenómenos mundialmente tan populares y económicamente rentables como el cine y el fútbol no hayan hecho muy buenas migas, y que el arte apenas se haya unido a este matrimonio, cuyos frutos han sido tan escasos, en cantidad y en calidad.
_En vez de ser un matrimonio glorioso, más bien sucede al contrario, y parece que el cine no logra expresar el espíritu del fútbol, un deporte que apasiona a más de medio mundo, y del que la televisión se ha convertido en planetario evangelizador, con audiencias millonarias.
_Las causas de este matrimonio muy mejorable, según Paco Gisbert (ver bibliografía) son varias. Entre otras cosas la expansión del fútbol se debió a los marineros británicos, pero el fútbol se consideró un deporte popular y las élites británicas no lo implantaron en sus colonias, ni arraigó en Estados Unidos, donde predominan deportes con tiempos muy fragmentados en los que el fútbol (con sus dos largos tiempos de 45 minutos y descanso de unos 10) no tiene apenas calado social. El hecho de que el fútbol no haya calado en Estados Unidos es importante en su relación con el cine porque la industria del cine más potente del mundo, sin valorar la calidad artística o meramente de producto comercial, se encuentra en EE.UU., con Hollywood a la cabeza.
_Sin embargo, curiosamente, el norteamericano John Huston realizó "Evasión o victoria" (1980), que quizá sea de las mejores películas que ha dado la combinación de fútbol y deporte, con la participación del mítico Pelé, probablemente el mejor futbolista de todos los tiempos. Habrá discusión sobre quién es el mejor, claro...
_Aunque, como es natural, en Gran Bretaña, al ser los inventores del fútbol ya se realizaron películas en la época silente y principios del sonoro, "The wining goal (1920), "The ball of fortune" (1926) o "The great game" (1930), parece que no se ha logrado transmitir la emotividad azarosa e imprevisible del fútbol.
_El fútbol no tiene el desarrollo clásico de planteamiento, nudo y desenlace, de hecho el nudo puede llegar hasta el desenlace final (como esos partidos que con empate a cero se resuelven con alternativas finales en los últimos minutos). En el fútbol la emoción aparece en cualquier momento, y como dice Valdano "en el fútbol nunca sabemos dónde está el nudo". Además en el fútbol la influencia del azar, del error, de la torpeza, o incluso las decisiones arbitrales o incluso el clima pueden decantar la balanza... Es difícil transmitir ese juego, el devenir de un partido en los cauces narrativos convencionales, expresar esa emoción.
_También hay otra dificultad al hacer una película creíble sobre fútbol al ser evidente que la mayoría de actores son malos futbolistas y la mayoría de futbolistas malos actores, cosa que el cine intenta disimular torpemente con el montaje, pero el montaje no puede sino ser una costura que se nota demasiado. Las transmisiones televisivas nos han acostumbrado a ver el desarrollo del juego sin montaje (o apenas, aunque sí a ver varias veces la misma jugada desde varias tomas) por lo que en el montaje cinematográfico se pierde esa credibilidad que da ver sin cortes y ensamblajes el desarrollo del juego. El efecto de realidad no se logra en las películas sobre fútbol cuando se recurre al montaje para ocultar que esas piernas son del futbolista, la cara del actor...
_El cine, por su propia naturaleza, claro, no puede mostrar la emoción del directo que logra una retransmisión deportiva (y aún más ver el partido en el propio campo) y por lo general se dedica en los últimos tiempos a ofrecer películas oficiales (documentales) sobre los diversos campeonatos.
_Tanto las películas sobre futbolistas legendarios como "La saeta rubia" (1956) sobre Di Stéfano, o sobre equipos ganadores como "En el corazón de la selección francesa" (1996) no han logrado mostrar de manera interesante lo que hay más allá del fútbol para los propios deportistas. Como parte de su film, Manuel Summers realizó en "Juguetes rotos" algo más personal y profundo sobre el futbolista Gorostiza, que con el tiempo cayó en el alcoholismo...
_En España abundaron títulos edulcorados durante el franquismo y en el tardofranquismo se realizaron películas pseudodeportivo-erótico-humorísticas, por llamarlas de alguna manera. Sin embargo recientemente se ha abierto un camino valioso y luminoso con "El portero" (2000), de Gonzalo Suárez (antiguo comentarista deportivo, una prueba más de que el amor por el cine y el deporte pueden ser igual de apasionados y profundos), que es una visión lírica más que épica en la que el director aborda el exilio interior de un guardameta represaliado por el franquismo que sobrevive recorriendo los pueblos y retando a que le marquen un penalti.
_Sin duda, este camino lírico es una de las posibilidades más apropiadas para un matrimonio feliz entre el cine y el fútbol.
_El cine británico ha profundizado más que cualquier otra cinematografía del mundo en la relación entre cine y fútbol, siendo dos notables ejemplos "Yesterday's hero" (1979) de Jackie Collins, sobre las gestas de un equipo modesto que se alza con un gran triunfo, y una película muy considerada en Gran Bretaña que es una aproximación al fútbol femenino (el fútbol no es cosa sólo de hombres) en "Gregory's girl" (1980), de Bill Forsyth.
_Varias películas han abordado fenómenos que en realidad no tienen que ver con el fútbol sino con el fanatismo (que se da en muchas más manifestaciones humanas, recuérdese a las histéricas fans de The Beatles) o directamente con la patología de los gamberros, los peligrosos hooligans que, refugiados en la multitud, ensucian el nombre del fútbol, pero ya dijo Nietzsche que "hay que ser un mar muy grande para recibir una sucia corriente sin volverse impuro". Y el fútbol es mucho más grande.
_Sin embargo a pesar del bastante esquivo y no muy alegre matrimonio entre el cine y el fútbol, Paco Gisbert concluye que "Al cine le queda el recurso de la fabulación. Transformar la realidad en arte, como ha hecho con otras manifestaciones culturales a lo largo de su historia."
_La obra maestra del cine sobre fútbol aún está, parece, por llegar, y sería bueno que llegara como hermanamiento final entre dos de las manifestaciones más populares de la humanidad actual, como reconocimiento también necesario entre determinadas élites cinéfilas demasiado encorsetadas para las que el deporte, y el fútbol en particular, no tienen el reconocimiento que en realidad se merecen. Por eso quiero recordar al gran poeta Miguel Hernández y su poema dedicado al guardameta que perdió la vida al despejar un balón y golpearse contra el poste, o los elogios encendidos, llenos de admiración, que el gran García Márquez ha dado a esos locutores deportivos que hacen de una retransmisión de fútbol toda una experiencia, sin olvidar que el propio Márquez es un cinéfilo activo con notables contribuciones al análisis cinematográfico.
_Hay muchas cosas que demuestran que, lejos de absurdas teorías elitistas que desprecian el valor del deporte en favor del puro intelecto o la sensibilidad artística, el arte, la filosofía, la literatura sin ir más lejos, el fútbol y el cine son amores perfectamente compatibles, pasiones que se pueden vivir, y se viven, de por vida y a corazón abierto.
_Yo no renunciaría a ninguno de mis amores, ni al cine, ni al fútbol, ni a la literatura, ni a la filosofía, ni en realidad a ninguna de las maravillosas manifestaciones de la Poesía de la Vida.
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bibliografía muy interesante
-Archivos de la filmoteca, 40-febrero 2002, Generalitat Valenciana (distribuye Paidós) Artículo "Fútbol y cine: un matrimonio imposible", por Paco Gisbert.
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