28/7/08

no me cuentes malas películas

Con la frase "No me cuentes películas", queda bien claro que el cine a menudo no da la talla y se queda en un pasatiempo sin más, o en algo frívolo, desconectado de la realidad y de poco valor. El cine es un medio maravilloso que puede llegar a ser un arte que abraza la Poesía. Y a veces lo es.
_Que el cine se vea como un engaño, o algo iluso, o una especie de opio del pueblo, sin apenas credibilidad, se debe a la plaga de películas facilonas y malas películas que desde siempre ha sido lo habitual.
_Las películas facilonas o cine palomitero, en realidad son como quedarse en el vestíbulo de lo que verdaderamente puede y a veces llega a ser el cine. Tienen argumentos y tratamientos cinematográficos que se acogen y explotan tópicos, estereotipos, recursos casi infalibles y todo tipo de trucos para conseguir un éxito taquillero, una rentabilidad económica, sin mérito artístico ni intentar lo maravilloso. Es un cine efervescente, en el fondo hueco, que llena las salas y se olvida con la misma rapidez con que se vacían después de la proyección. Más que finales felices están compuestas de planteamientos, nudos y desenlaces fáciles. En las películas flojas las cosas siempre parecen más fáciles y sencillas de lo que en realidad son. A pesar de todo puede no ser una completa pérdida de tiempo pasar el rato viendo alguna de ellas (aunque se puede ver cine de mucha mayor profundidad y calidad) pero no hay que equivocarse, no hay que tomarlas en serio, ni creer que tienen verdadera relación con la vida, el arte y la Poesía. Es un cine necesario de alguna manera tal y como va el mundo, pero quien no ve otra cosa llega a creer que el cine sólo es eso, igual que quien nunca ha amado puede creer que no hay más cosa en la vida que el deseo sexual. El deseo sexual está muy bien, el amor es aún mucho más profundo, y lo mismo puede decirse del cine facilón (ligue, sexo rápido) y del gran cine, que enamora y queda de por vida en nuestros corazones.
_Sin embargo el descrédito del cine llega a lo máximo con el cine violador. El cine que viola impunemente obras de otras artes, normalmente novelas, o traiciona, vulgariza, desvirtúa el debido rigor histórico. Y estas cosas tan nefastas e innobles por enriquecerse económicamente (lo que está bien pero no a cualquier precio) o aún peor con una nociva voluntad de adoctrinamiento tendencioso, intento de vulgarizar, nublar, hacer de la gente masa obediente, controlable, boba, sumisa y temerosa. Conviene recordar la historia bastante reciente de las dictaduras de Stalin, Hitler, Musolini, Franco... cuyas primeras decisiones tuvieron mucho que ver con el control absoluto del cine, para utilizarlo como medio de propaganda y manipulación de las masas.
_Al cine hay que exigirle un rigor histórico cuando aborda personajes históricos, y una adaptación fiel al espíritu de la obra que toma como base cuando adapta una obra literaria. No se pueden aplaudir las falsedades históricas, simplificaciones, vulgarizaciones, y traiciones que reciben a menudo tanto la historia como la literatura por parte del cine. El cine es un medio maravilloso pero no es el centro del universo, no es un medio ni un arte superior a otras manifestaciones del espíritu humano, y si el cine fuera un medio superior habría que exigirle aún más que a los demás medios, artes, modos de expresión.
_Pero la existencia, minoritaria pero real, verdadera, de un cine que incluso en ocasiones alcanza el grado de verdadero patrimonio de la humanidad, de obra maestra, de Poesía, de cine que adapta con respeto una obra literaria, de cine que aborda con rigor histórico los hechos históricos (lo que debería ser la norma y no la excepción) hace que no sea justo afirmar que el cine sea peliculero en el despectivo sentido de la palabra, y por todo esto propongo que digamos "no me cuentes malas películas".
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